F. J. BENITO
El consejo de administración del Puerto de Alicante aprobó ayer por dieciocho votos a favor, cuatro abstenciones y dos en contra, la construcción de un complejo de silos -en principio quince- para almacenar cemento en los muelles 19 y 21 de la nueva zona ampliada en la dársena de poniente. El consejo desoyó así las críticas ciudadanas y optó por dar licencia a las cinco empresas que habían solicitado parcelas a la concesionaria de la explotación de los muelles, Terminales Marítimas del Sureste.
La distribución de los 24 votos de los miembros del consejo resultó reveladora de la división que genera el proyecto del Puerto en la ciudad, ya que mientras el alcalde Luis Díaz Alperi se abstenía junto a sus concejales Pablo Suárez, Juan Zaragoza y el representante de UGT, los votos negativos de la subdelegada del Gobierno, Encarna Llinares, y José María Pajín -ambos del PSOE- fueron en contra de los criterios de los técnicos de Puertos del Estado y el Ministerio de Fomento, administrados ambos por los socialistas. A favor de los silos votaron también los representantes de la Generalitat -entre ellos el presidente Sergio Campos- y, entre otros, el presidente de la Diputación, José Joaquín Ripoll, quien aprovechó el debate abierto en la reunión para criticar la «incongruencia» de la subdelegada por votar contra un proyecto que, según subrayó, apoya el Ministerio de Fomento.
La empresas que ayer recibieron autorización para levantar los silos de cemento -algunas se trasladarán desde el muelle 14 para poder ampliar así la zona abierta al público junto al Meliá- son Cemex, Cementos de Levante, Holcim, Tecnifield y Exportaciones Sabanci. En concreto, las mercantiles proponen construir un complejo de 15 silos que ocuparán el 25% de la superficie ampliada en levante, según el Puerto, y que acabarán con las montañas de cemento y clíncker que mensualmente se descargan en los muelles provocando nubes molestas de polvo. Como contrapartida, los silos tendrán alturas similares a las de un edificio de siete plantas a dos kilómetros de longitud de las viviendas de Babel, aunque los rectores del Puerto consideran que el efecto visual será mínimo.
La reunión del consejo de administración del Puerto sirvió, por otro lado, para que el alcalde, Díaz Alperi, demostrara su cintura política. El primer edil no sólo se abstuvo - conocedor sin embargo de la votación saldría sin problemas adelante con o sin su voto - sino que reclamó a Sergio Campos que se reduzca al máximo la altura de los silos y que se busque de inmediato una solución a las nubes de polvo que producen las labores de descarga de cemento en el Puerto.
El presidente de la Autoridad Portuaria de Alicante, Sergio Campos, ya avanzó el 21 de septiembre que el proceso para el traslado de los silos de cemento del muelle 14 a la nueva zona ampliada en poniente cumplía todos los requisitos ambientales y había pasado el control de las diferentes administraciones, por lo que resultaba difícil que la construcción de los 15 silos solicitados por las empresas tuviera vuelta atrás. Ayer, el consejo certificó sus impresiones.