F. J. B. / J. H.
E
l portavoz de Agua y Medio Ambiente en PSPV, Francesc Signes, indicó ayer que el Ministerio recomienda que se «aplique a los turistas el precio del agua real», para evitar lo que sucede en estos momentos, en el que los turistas pagan «un precio inferior» por este recurso que los residentes. Signes aseguró que el hecho de que se cobre a los turistas el valor del agua «no sería ni más ni menos que lo que los ayuntamientos están haciendo en sus ámbitos», ya que, según ha dicho, «están obligados a cobrar por el agua el coste real del servicio. Sería tremendamente injusto, y parece que eso es lo que quiere el PP, que en los municipios a los vecinos se les cobre el agua al precio real y a los turistas se les cobre a un precio inferior, que es lo que se está haciendo en este momento». Signes aseguró que «la UE recomienda que el sector turístico aplique a los turistas el precio del agua real».
Por su parte, el alcalde de Benidorm, Manuel Pérez Fenoll, expresó su rechazo a la propuesta de Medio Ambiente. «Una vez más, la Administración central trata de atacar el modelo turístico que representa Benidorm. Pretender gravar el consumo de los turistas no sólo es una equivocación, es una manera de desincentivar la actividad que más genera empleo, que más aporta al PIB y que más riqueza genera para el conjunto de la Comunidad Valenciana». El alcalde de Alicante, Díaz Alperi, manifestó que la aplicación de una «acuatasa» por el uso de agua en hoteles y segundas residencias es una medida «descabellada» que «va contra el sentido común y contra la lógica. Narbona propone soluciones que lo único que hacen es perjudicar la imagen del mediterráneo».
El presidente de la Diputación, José Joaquín Ripoll, señaló que «lo único que quiere Narbona es que vengan menos turistas a la Costa Blanca pero no lo dice. Crear una tasa sobre el agua es un ataque a un sector tan importante para la provincia y la Comunidad».