EUROPA PRESS
Durante su intervención hoy en la toma oficial de posesión de Sergio Campos como nuevo presidente de la Autoridad Portuaria de Alicante, Mariano Navas hizo hincapié en que las "extraordinarias condiciones del Puerto de Alicante" por su situación junto al centro urbano de la ciudad, "exigen que los órganos de gobierno de decisión de la Autoridad Portuaria tengan dos importantes sensibilidades".
Así, defendió que "primero" debe atenderse a "la sensibilidad ambiental", según indicó, al tiempo que recalcó que "no hay que entender las cuestiones medioambientales como una losa que cae encima de la cabeza del gestor", sino como "un elemento más en la toma de decisión, absolutamente internalizado".
Además, desde el punto de vista de las relaciones puerto-ciudad, señaló, hay que tener "una doble sensibilidad", capaz también de "reconocer que el puerto es una actividad comercial generadora de un importante impacto económico en términos de PIB en la zona en la que sirve, y generadora de mano de obra directa e inducida", explicó.
Esta "doble sensibilidad", añadió, requiere además tener en cuenta "simultáneamente que el Puerto es la fachada marítima de una ciudad que requiere un tratamiento cuidadoso".
En su opinión, esta situación conlleva "un equilibrio inestable entre esas dos sensibilidades", y se mostró contrario a "ir a favor de una de ellas so pretexto de perder la afectación de la ciudadanía, que es un bien absolutamente esencial en la gestión de la Autoridad Portuaria, y el orgullo de los alicantinos por tener un puerto como el Puerto de Alicante".
La Autoridad Portuaria estudia en la actualidad la autorización de diversos proyectos para la instalación de varias empresas de cementos, así como la construcción de una planta de biodiésel en los muelles de Poniente, que han recibido el rechazo de numerosos colectivos vecinales de la ciudad, por su posible impacto medioambiental y estético en la fachada sur de Alicante.