V. B.
Dirigió la Universidad de Alicante durante cerca de nueve meses como rector en funciones durante el tiempo que transcurrió entre la marcha de Salvador Ordóñez al Ministerio de Educación como secretario de Estado de Universidades y el mandato del actual rector Ignacio Jiménez Raneda. Y ahora el catedrático Miguel Louis Cereceda, que ni siquiera quiso optar por el rectorado en su momento y que asegura que no tenía intención alguna de perseguir ningún otro cargo desde entonces, ha vuelto a liarse la manta a la cabeza y ha presentado su candidatura al puesto de defensor universitario.
Esta mañana le elige el Claustro, o al menos eso espera fervientemente porque no es fácil acceder a este puesto dado el volumen de votos que requiere: «Más apoyos que para ser incluso rector», confesaba ayer. Necesita concretamente 149 votos, la mitad más uno de todos los componentes del Claustro, acudan o no a la sesión convocada para esta mañana en el Paraninfo. «De momento he logrado el aval necesario para presentar mi candidatura, que ha sido la única. Hacen falta 30 firmas y en tan sólo un día y medio logró casi un centenar, así que en el fondo sabe que cuenta con el respaldo preciso.
Aunque asegura que «no lo tenía en mente» y que «no quería más líos», porque bastante tuvo con su experiencia
Los casos que solucionó entre profesores y alumnos como director de la Escuela Superior Politécnica e incluso después en el vicerrectorado de Ordenación Académica también le han supuesto «grandes alegrías». Así que como defensor universitario espera llevarse muchas más. «Se trata de hacer entrar en razón a las personas y no entrar con la ley a todo trapo. Que domine la lógica. Y además ya me ha dicho mi antecesor, Rafael Font de Mora, tras sus diez años como defensor que disponen de tiempo para investigar porque aunque el cargo