VICENTE FERRÁNDIZ
Los dieciocho vecinos de la urbanización Cotoveta de Mutxamel que fueron desalojados durante la madrugada del pasado domingo ante el riesgo de desprendimientos provocados por las intensas lluvias volvieron ayer a sus viviendas tras el informe favorable de los técnicos de la empresa al no observar daños en las estructuras y haber mejorado la climatología según informó uno de los afectados.
A partir de ahora van a comenzar los trabajos de refuerzo de los muros para evitar que se desprendan piedras y se produzcan daños en los viales y viviendas de esta urbanización de 230 casas distribuidas en ocho fases. Al medio día de ayer, se desplazó a la urbanización la alcaldesa, Asunción Llorens, acompañada de varios ediles y del jefe de los servicios técnicos municipales para entrevistarse con los vecinos, varios de los cuales mostraron ayer su desolación al ver los graves daños que han sufrido sus casas pese a ser nuevas.
El representante de la promotora Joaquín Ortuño explicó que las causas de los hundimientos están en la obsrucción de un imbornal que tuvieron que reparar.