J. SIERRA
L
a Generalitat Valenciana no contemplaba actuaciones «urgentes» en las poblaciones más dañadas por las inundaciones del pasado 12 de octubre debido a que no fueron incluidas como áreas de riesgo inmediato en el Plan de Acción Territorial contra el Riesgo de Inundaciones en la Comunidad Valenciana (Patricova);.
Incluso en Calpe, donde la necesidad de mantener canalizaciones de desagüe entre las antiguas salinas y el mar parecía algo obvio, el Patricova aseguraba que «dada la no excesiva gravedad de estos casos» la «permeabilización transversal» del paseo marítimo podía posponerse al momento de acometer «una reforma completa de los paseos». Pero el hecho de que no hubiera actuaciones previstas en Beniarbeig o El Verger no desmerece el trabajo de los expertos de la conselleria que elaboraron el Patricova, sino que realza la magnitud de las precipitaciones registradas el viernes en La Marina, donde probablemente sea necesario «revisar al alza» las cifras sobre intensidades máximas de lluvia y su periodo de recurrencia, con precipitaciones que superaron los 400 litros por metro cuadrado en unas pocas horas, advirtieron expertos en infraestructuras hidráulicas. El Patricova contemplaba actuaciones en la desembocadura del río Girona, a tres kilómetros aguas abajo de donde se registraron los incidentes de El Verger. Para la cuenca del río Girona, el Patricova preveía en 2002 «el encauzamiento del río Girona con una longitud de 600 metros y una capacidad recomendable de 981 metros cúbicos por segundo para la resolución de la falta de drenaje en la carretera de Les Marines».
El objetivo del encauzamiento era evitar que las crecidas extraordinarias del Girona «afecten a los núcleos turísticos cercanos». El agente encargado de estas obras es la Conselleria de Obras Públicas y su prioridad «Alta». Como efecto negativo se cita el impacto sobre la vegetación del cauce y se plantea como alternativa «prolongar el encauzamiento hasta el actual de El Verger» o recrecer la pequeña presa de Isbert, responsabilidad de la Confederación Hidrográfica del Júcar. Ni para esta población ni para Beniarbeig se contemplaban medidas adicionales estructurales. Todas las actuaciones estructurales proyectadas se sitúan en las desembocaduras de los barrancos que van desde el Girona hasta el Gorgos y que afectan a las zonas más turísticas.
El Patricova sí contemplaba para la cuenca del Girona una ambiciosa actuación forestal, aún sin realizar, que habría reducido las puntas de crecida.