J. HERNÁNDEZ
E
l hogar de los niños asmáticos debe ser un espacio sin humo. Que los padres no fumen en casa cuando los hijos están delante no es suficiente porque en la tapicería, en las paredes y en los muebles quedan partículas que ellos respiran y que son muy negativas. Y tampoco deben permitir que las visitas fumen». Así de contundente se muestra el doctor Luis Moral Gil, pediatra del hospital de la Vega Baja a la hora de interpretar los datos fundamentales de un estudio realizado sobre el asma a nivel nacional, en el que han participado un millar de médicos y cuatro mil niños menores de doce años, de ellos 391 de la Comunidad Valenciana.
Este trabajo, que ha sido coordinado por dos expertos de la Unidad de Neumología Pediátrica del Hospital Vall d'Hebrón de Barcelona, arroja datos tan reveladores como que más del 35% de los padres de niños asmáticos de la provincia
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y también en Valencia
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son fumadores frente al 30% de media del resto del país. Y lo más llamativo, según el doctor Moral, es que los padres alicantinos son menos receptivos a dejar el hábito aun sabiendo que su niño es asmático: sólo lo hacen uno de cada ocho. En las demás comunidades un padre/madre o pareja de cada seis sacrifican el cigarrillo por la enfermedad de su hijo.
El especialista del Hospital de la Vega Baja añade que el tabaquismo de la madre tiene repercusiones en la salud del hijo más allá del embarazo, y es uno de los factores que más ha influido en que en la última década hayan aumentado los casos entre niños de 5 y 6 años. «El tabaco se debe evitar en lo posible, no es una causa directa del asma infantil pero la empeora». Una enfermedad que, según este experto, afecta a unos 20.000 niños en la provincia.
El estudio SANE también muestra que uno de cada tres padres alicantinos están «preocupados o muy preocupados» por los efectos secundarios de los fármacos que administran a sus hijos para tratar el asma, ante lo cual el doctor Moral afirma que «la inmensa mayoría de los niños no tienen problemas con su medicación, de ahí las revisiones que siguen para ver si toleran bien el tratamiento, y si no es así se cambia. Los medicamentos para los niños asmáticos son muy seguros y bastante efectivos», afirma. También uno de cada tres padres expresa que el estado de salud de sus hijos es regular o malo, «lo que no es deseable en absoluto. El asma es una enfermedad compleja y la afección crónica de la infancia que más repercute negativamente en la salud de los niños». De hecho un 63% se despierta de noche por su enfermedad respiratoria y más del 30% de padres cree que limita a sus hijos para juegos o la actividad física. Sin embargo, el especialista recomienda fomentar el deporte entre los niños asmáticos y evitar el sedentarismo.