S. ESCRIBANO
L
os centros de salud de Alicante experimentan en los últimos días un aumento de los pacientes a consecuencia de los primeros procesos catarrales y del inicio de la campaña de vacunación contra la gripe. Este aumento de la demanda se traduce en algunos centros, como el de San Blas o Babel, en una demora de hasta cuatro días para las citas con el médico de familia, según informaron facultativos consultados. Pese a que el aumento de la presión asistencial ya comienza a notarse, los refuerzos de personal no llegarán hasta diciembre o enero, como reconoció ayer el director general de Salud Pública, Manuel Escolano, durante su balance de la primera semana de vacunación antigripal.
Desde que comenzó la campaña de vacunación contra la gripe se han suministrado 53.000 dosis, de las 318.333 previstas en la provincia. Aunque la vacuna es administrada por personal de enfermería, quienes deciden acceder a ella por primera vez deben pasar antes por la consulta de su médico. Este hecho, unido a la incidencia de los primeros catarros ha llegado a duplicar
En cuanto al balance de la campaña antigripal, Escolano explicó que, hasta el momento, el 53% de las vacunaciones se han suministrado a mujeres y el resto a hombres, la mayoría enfermos crónicos cardiovasculares
El director de Salud Pública asegura que los laboratorios farmacéuticos no tienen capacidad de abastecimiento para suministrar
En cuanto a este último grupo, Escolano explica que lo que se pretende es «cumplir con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y evitar una recombinación entre el virus de la gripe humana, con su facilidad de contagio, y la aviar, con su letalidad».