J.HERNÁNDEZ/REDACCION
El bombero del Consorcio Provincial que lleva en huelga de hambre cinco días acampado delante de la Diputación Provincial, a la que reclama una deuda de 21.500 euros por el préstamo de una embarcación, tendrá que abandonar su tienda para realizar su turno en el parque de Dénia porque, como explicaba ayer el afectado, «el jefe del área la Marina Alta ha decidido que mis compañeros no pueden cubrir mis guardias impidiendo que yo pueda hacer cambios de turno, inexplicablemente». Por este motivo, el bombero, Juan Antonio Velázquez, indicaba ayer que «haré mi guardia, pero después volveré y seguiré la protesta hasta que esto se solucione, porque mi casa y mis bienes están por delante de todo».
Velázquez, de 47 años y con 23 a sus espaldas como bombero, sostiene que en el año 2000 cedió una embarcación de su propiedad al Cuerpo y que éste solicitó su amarre al Club Náutico de Dénia para utilizarla en emergencias y maniobras de buceo. Tres años después cambió la directiva del club, que, según el bombero, le remitió una factura de 6.000 euros por tener la barca en el pantalán. Tras un año de intentos, consiguió reunirse con el diputado de Emergencias Javier Castañer quien, añade, se comprometió a pagar ese dinero. El Club le llevó a juicio, perdió y entre deuda y costas la cantidad suma 21.500 euros.
El bombero replicó ayer unas declaraciones del diputado Castañer, que en un comunicado negó que la embarcación y su amarre hayan estado al servicio del Consorcio. En el mismo añade que éste «no tiene constancia» de que Velázquez presentara ningún «escrito de ofrecimiento del barco para usos públicos» ni de ninguna «reclamación de la cantidad del amarre». Sin embargo, el bombero mostró una carta de febrero de 2000 en la que el jefe del Área Operativa del Consorcio en la Marina Alta pide la colaboración del Club Náutico «facilitando un amarre para la embarcación El Reto (...); El patrón es Juan Velázquez, bombero de este Consorcio, que ha puesto la embarcación a disposición de este servicio para colaborar en las emergencias que puedan producirse en nuestras costas y Puerto así mismo para las maniobras programadas por el grupo de buceo de este Consorcio». En otra carta de marzo de 2004 dirigida al Club Náutico el ingeniero del Consorcio Vicente Baeza dice que «dentro del ánimo de colaborar en la resolución del conflicto (...); estaríamos dispuestos a asumir, de acuerdo con ustedes, una parte del costo total generado».