REDACCIÓN
E
l portavoz del Consell, Vicente Rambla, defendió ayer la gestión del Ejecutivo valenciano durante sus primeros e «intensos y comprometidos» cien días de acción de gobierno, durante los cuales se han tomado hasta 148 medidas entre decisiones políticas y de carácter socioeconómico. Mientras, los principales partidos de la oposición coincidieron en criticar tanto el «victimismo» del Consell en su relación con el Gobierno central, como el protagonismo del líder del PP, Mariano Rajoy, en la toma de decisiones del presidente de la Generalitat, Francisco Camps.
Rambla hizo un balance de esta primera etapa del Consell tras su constitución, el pasado 29 de junio, en la que según dijo se han defendido los intereses de los valencianos gracias al objetivo de la «transformación social y económica» de la Comunidad que, a su juicio, propicia el proyecto de Francisco Camps.
Su gobierno, según el conseller de Presidencia, «es el que mejor representa los intereses, anhelos e inquietudes de la sociedad valenciana» y le quedan 1.160 días de legislatura para seguir afianzando sus políticas sociales, su «inmejorable imagen en el exterior» y su capacidad para atraer inversiones y más turismo. Durante su intervención en rueda de prensa, Rambla aprovechó para destacar desde las 1.707 iniciativas parlamentarias presentadas en las Cortes y los 353 asuntos tratados y aprobados por el Consell, así como la presentación en Bruselas del conocido como «Informe Camps» sobre necesidades de financiación para infraestructuras hídricas de la Comunidad Valenciana.
En el lado opuesto al talante entusiasta de Rambla, el portavoz adjunto del PSPV-PSOE en las Cortes Valencianas, Ángel Luna, aseguró que los cien primeros días de acción de gobierno del Consell se han caracterizado por la «dejación absoluta» de las responsabilidades de Camps, quien a su juicio solamente ejerce como comité de campaña del PP. Luna señaló que Camps «no ha hecho una exposición de su programa de gobierno entendido como el establecimiento de un orden de prioridades sobre los problemas que quiere resolver».
En su opinión, tanto Camps como el Consell «se han dedicado de forma exclusiva a hacer de oposición al Gobierno central y ejercer de comité de campaña de Mariano Rajoy, con el único objetivo de intentar desgastar la posición del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero». Según Luna, «todas sus actuaciones se han dirigido a enfrentarse al Gobierno de España, pero ninguna ha valorado ni ha puesto en positivo sus competencias como gobierno autonómico ni la eficacia de su gestión».
En la misma línea, la coordinadora de Esquerra Unida, Gloria Marcos, consideró ayer que los cien primeros días de gestión del Gobierno valenciano se han basado «en el victimismo, en los disparates y en una campaña electoral continua en favor del líder del PP, Mariano Rajoy».
En este sentido, la coordinadora de EU subrayó «la carencia de actividad real y de gestión en favor de los intereses de los ciudadanos sustituida por una campaña electoral continua pensada únicamente al favorecer los intereses de Rajoy». «Una gestión, en definitiva, que está desaprovechando la amplia confianza que depositaron los ciudadanos en las urnas», concluyó.