REDACCIÓN
La imagen de la Virgen de la Soledad ya se encuentra en su capilla de la Basílica de Santa María, tras la restauración llevada a cabo en los últimos meses, a iniciativa de la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad. Ante la concurrida asistencia de hermanos cofrades y fieles, agolpados a las puertas del templo, la imagen que cierra la procesión del Viernes Santo fue entronizada en su camarín, en la mañana de ayer, con una solemne celebración eucarística de acción de gracias.
La imagen, que forma parte del conjunto de bienes de interés cultural de la basílica, ha sido sometida a un riguroso proceso de restauración, tras la firma del protocolo suscrita con la Generalitat. La iniciativa, propiciada el pasado mes de marzo por la hermana mayor presidenta, Balbina Oncina Alemañ, fue secundada por todos los hermanos cofrades, quienes han sufragado íntegramente los trabajos de restauración y conservación, que han tenido un presupuesto de 6.000 euros.
Durante los seis meses que ha durado la restauración, que ha corrido a cargo de los técnicos Enzo Trepiccione y Antonio Bañó, la talla
-
cuyo estado era aceptable
-
ha sido sometida a la limpieza de su policromía y a la consolidación del candelero y de los sistemas de articulación.