MANUEL DOPAZO
La subida de los impuestos municipales decidida por el alcalde, Luis Díaz Alperi, supondrá un desembolso adicional de los bolsillos de los alicantinos de más de cinco millones de euros (casi mil millones de pesetas);. El alcalde, sorprendentemente, afirmó ayer que todavía se trata de un estudio y no de una subida, pese a que las nuevas tarifas fueron aprobadas inicialmente por la Junta de Gobierno Local y por urgencia el pasado lunes. Además, el primer edil ordenó al edil de Hacienda, Juan Zaragoza, que se callara y pospuso las explicaciones a una futura rueda de prensa.
La subida del IBI en un 4,5 por ciento acordada inicialmente el pasado lunes por el equipo de gobierno del PP supondrá un incremento en la recaudación de casi tres millones de euros, ya que por este tributo las arcas municipales ingresan más de 60 millones de euros. En cuanto al 15,5 por ciento de la subida del impuesto de vehículos, reportará a la Hacienda Municipal más de dos millones de euros complementarios, ya que se pasará a recaudar de 14 a más de 16 millones de euros. Por tanto, se trata de una subida conjunta de más de cinco millones de euros para el conjunto de contribuyentes de la ciudad, y eso pese a las promesas electorales del alcalde, de no subir los impuestos, y que se recoge expresamente en el programa electoral del PP, en su página 19, cuando se promete textualmente «mantener la contención en los impuestos».
Las manifestaciones de ayer del alcalde, de que sólo se trata de un estudio, son sorprendentes al existir ya un acuerdo expreso de la subida, por lo que para impedir que se lleve a efecto, Alperi no tendría más remedio que dar marcha atrás y anular el acuerdo de la Junta de Gobierno Local.
Alperi también dijo ayer que en 12 años el PP prácticamente no han subido los tributos, pero se olvidó que el IBI, que es el tributo de mayor recaudación, se incrementó un 10 por ciento hace sólo dos años.
El primer edil también dijo que no se ha decidido aún «en que año se efectuará la subida» y que, en caso de que suba el tributo de vehículos «no se pagará hasta octubre de 2008».
El alcalde, además, ordenó a su concejal Juan Zaragoza, cuando era abordado por los medios de comunicación, a que guardara silencio sobre este asunto y pospuso las explicaciones a una futura rueda de prensa, aún sin fecha.
Por su parte, el PSOE arremetió ayer contra el alcalde y su portavoz, Etelvina Andreu, recordó que Alperi basó su campaña electoral de mayo pasado en advertir a los alicantinos que si ganaban, «los socialistas y los comunistas subirían los impuestos». Andreu recalcó que estas denuncias no se hacían «ni en tiempos de Stalin» y acusó al alcalde de «faltar a la vergüenza» y a su «compromiso con los alicantinos» a los que prometió no subir los tributos.
El también edil socialista Ángel Pernías subrayó que esta subida supone «que la contención de tributos prometida por el PP es una mentira y contra la que los ciudadanos debemos reaccionar». Pernías afirmó que no se puede admitir una subida del IBI en un 15 por ciento en sólo tres años y añadió que «aunque sería de agradecer, mucho me temo que el alcalde no va a dar marcha atrás».