MANUEL DOPAZO
Apenas cuatro meses después de la pasada campaña de las elecciones municipales, en las que el PP prometió la contención de los tributos municipales, el alcalde de Alicante parece haberse olvidado ya su compromiso porque la Junta de Gobierno local presidida por Luis Díaz Alperi acordó ayer, por urgencia, tramitar un incremento de los dos impuestos municipales más importantes. Así, para el próximo año el impuesto de vehículos subirá casi un 15 por ciento de media, mientras que el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI); se incrementará en un 4,5 por ciento, aproximadamente.
Esta subida del IBI es, además, la segunda en tres años que lleva a cabo el equipo de gobierno municipal del PP, y supone que desde 2005 el IBI sufre un incremento de un 15 por ciento, ya que en dicho año el aumento fue del 10 por ciento, en un tributo que es el que más escuece al bolsillo del ciudadano ya que los alicantinos pagamos por el mismo unos 60 millones de euros al año, en números redondos.
La repercusión sobre el recibo del IBI de cada propietario de vivienda o local dependerá del valor catastral del mismo, pero como orientación se puede señalar que si este año por el recibo del IBI un ciudadano ha pagado 300 euros, la subida del 4,5 por ciento le obligará en 2008 a un desembolso suplementario de 13,5 euros. Y por si esto fuera poco, a esta cantidad hay que incrementarle el aumento del IPC que acuerda el Gobierno central dentro de la Ley de Presupuestos del Estado, y que se aplica automáticamente.
El IBI es el ingreso más importante de los ayuntamientos y con su recaudación se financia casi la cuarta parte del presupuesto municipal de Alicante. El incremento aproximado del 4,5 por ciento para el IBI que acordará el Ayuntamiento. Para las viviendas de protección.