J. HERNÁNDEZ
El decano del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, Florentino Regalado, manifestó ayer que la Playa de San Juan tiene «muy mal apaño» y que los problemas periódicos de inundaciones por las fuertes lluvias son muy complicados de solucionar por la naturaleza topográfica de la zona, situada a una cota muy baja.
Por este motivo no cree que se trate de un problema a zanjar con tuberías grandes de alcantarillado como las que se introdujeron en la ciudad de Alicante en aplicación del plan antirriadas. «El problema no está en la tubería en sí, que se puede colocar, sino en la pendiente, que es más alta en unas zonas y más baja en otras, por lo que el agua no fluye y se estanca».
Regalado considera que lo más adecuado sería hacer un estudio topográfico de toda la Playa de San Juan en su conjunto «y ver soluciones prácticas y fáciles. Ir punto por punto y zona por zona, viendo todos los puntos negros, buscando a cada problema una solución específica, porque no se puede improvisar».
En el caso de la urbanización Hoyo 1, la más afectada por las inundaciones, Regalado apuntó que estuvo viendo a los vecinos cómo sacaban el agua de los garajes y los coches.
En este caso, propone como solución práctica un sistema de barrera en el propio edificio, como los colocados en las entradas del aparcamiento subterráneo de Alfonso el Sabio, donde en caso de agua a manta y riada, para evitar que se inunde el parking, «se cortan los accesos con guillotinas calculadas para aguantar la presión». Esta solución, añadió, se utiliza en edificios de otros lugares y podría ser útil en esta urbanización.
Con esas guillotinas el agua empantanada delante de las casas -como ocurrió el viernes- en lugar de entrar en los garajes, se hubiera quedado ahí y la naturaleza o el alcantarillado se habrían encargado de evacuarla hacia el mar poco a poco. Sobre el puente que bloqueó aún más la salida del agua, el decano del Colegio de Ingenieros afirma que «es una barrera física, y está dónde está».