REDACCIÓN
La secretaria de Estado de Inmigración y Emigración, Consuelo Rumí, vinculó ayer la ampliación del Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE); a las costas de Alicante, Murcia, Valencia e Ibiza en 2008 con un «cambio probable» en las rutas que establecen las mafias para extorsionar a los inmigrantes. De esta manera, la secretaria de Estado se refirió a la llegada de inmigrantes clandestinos al Levante peninsular, recalcando la conveniencia de que el SIVE «sea realidad» en estos puntos el año que viene.
Rumí anunció el adelanto en la ampliación del SIVE (la implantación estaba inicialmente prevista entre 2007 y 2009);, en el marco de un Congreso sobre Ciudadanía Española en el Exterior, que se celebra en la localidad almeriense de Roquetas de Mar. El objetivo principal del SIVE es mejorar la vigilancia de la frontera española a través de tecnología avanzada y luchar contra el narcotráfico y la inmigración irregular.
El anuncio de adelanto del sistema de vigilancia por parte del Gobierno llega 10 días después de que cinco pateras fueran localizadas por primera vez en Alicante el pasado día 15 en cuatro playas de la provincia: Pilar de la Horadada, Guardamar, El Campello y Benidorm. Tan sólo en esta última ciudad fueron interceptados a bordo los inmigrantes -cinco de origen magrebí-, mientras que un sexto fue detenido el mismo sábado por la tarde en Guardamar. El Gobierno y las Fuerzas de Seguridad barajan la hipótesis de que estas pateras y otras cinco que fueron interceptadas pocas horas antes en Cartagena fueran desembarcadas por un buque nodriza en las proximidades del litoral alicantino y murciano.
Rumí insistió ayer en que la llegada de embarcaciones con inmigrantes irregulares a zonas como Alicante o Murcia responden a un desplazamiento de la presión migratoria, relacionado con la efectividad de los controles en otras zonas de la costa. No obstante, indicó que aún «es prematuro» asegurar que las mafias están ideando nuevas rutas y su vinculación con el narcotráfico, porque «aún no hay suficientes datos». El Ministerio del Interior está investigando el caso y calcula que son en total 45 los inmigrantes llegados irregularmente a Alicante.