R. C.
El incremento medio del 15,5% en la contratación que registró el sector de la construcción del año 2002 a 2005 se vio reducido significativamente el pasado año, en que el crecimiento se rebajó al 4%. «Pero el dato más preocupante es la caída del 6,8% experimentada en el primer semestre de este año en comparación con el mismo periodo del año anterior», destacó el secretario general de UGT, Óscar Llopis.
En el trienio de 2002 a 2005, promotores y constructores pasaron de las 79.054 contrataciones a las 122.027. Sin embargo, en el ejercicio 2006, la creación de nuevos empleos se concretó en sólo 4.881 formalizaciones más hasta alcanzar las 126.908. Y en el primer semestre de este año el número de contratos se sitúa en los 62.216, que reflejan ese descenso del 6,8%.
Para el dirigenete sindical, el aumento del desempleo y el enfriamiento de la generación de empleo «están disparando las alarmas en el sector de la construcción». Llopis advertía que la clase empresarial alicantina no «ha aprovechado la buena coyuntura económica de los últimos años para realizar un cambio de modelo productivo, que no puede esperar». La apuesta por la industria, la formación de los trabajadores, la innovación y la modernización son las claves de una nueva estructura productiva «que debe tomar el relevo a la construcción y los servicios, que aunque han creado empleo en los últimos años, éste ha sido de mala calidad y frágil», añadía Óscar Llopis.