Unos 18.000 musulmanes que trabajan en la provincia celebran a partir de hoy el Ramadán, el mes de ayuno para la comunidad islámica. La mayoría de ellos son marroquíes y argelinos, aunque también los hay pakistaníes y senegaleses, según los datos facilitados por CC OO. La total integración de estos trabajadores en la vida laboral alicantina no les ha supuesto graves complicaciones para cumplir con el ayuno al que obliga el Islam en este periodo, que terminará el 13 de octubre.
El sindicato plantea que llegada esta época «debe ser el sentido común y el acuerdo entre trabajadores y empresarios el que impere, así como una cierta flexibilidad horaria, siempre que la organización del trabajo lo permita», indicó el responsable de CC OO, Salvador Roig. De hecho, el sindicato asegura que en sectores como la agricultura se suele permitir un adelanto horario, eliminando el descanso de la comida para los trabajadores musulmanes que participan en las labores de recolección. «En las actividades estructuradas en turnos, son los compañeros los que suelen hacerles los cambios», añade Roig. Quizá es en la construcción donde el acuerdo entre ambas partes requiere una mayor negociación, según CC OO.
Por otra parte, la numerosa comunidad islámica de la capital de la provincia, cuyo número se calcula que ronda los 20.000 miembros, inicia la celebración del Ramadán en condiciones de normalidad, al disponer de la mezquita de la calle Jovellanos, en Raval Roig. Una situación muy distinta a la de los dos últimos años, en la que el colectivo se vio obligado a efectuar sus rezos en una nave industrial. En las nuevas instalaciones, además de los rezos, disponen de salas para distintas actividades, desde las lectivas para la enseñanza del árabe, hasta otras de tipo lúdico.