J. A. M.
El área de Medio Ambiente ha sido una de las que más investigaciones de oficio ha abierto en el ministerio público alicantino, según reflejaba la última memoria de la Fiscalía.
Durante el año pasado, la Fiscalía incoó un total de 52 diligencias de investigación por delitos contra la ordenación del territorio. De ellas, prácticamente la mitad acabaron archivadas al no hallarse indicios de delito; mientras que veinte fueron remitidas al juzgado al apreciarse indicios de responsabilidad de los presuntos infractores. De todas maneras, no todos estos delitos denunciados tuvieron un trasfondo político, ya que la mayoría de ellas fueron presentadas contra particulares por ilegalidades en la construcción de sus viviendas.
Más preocupante es el panorama en lo referente a los incendios forestales, ya que el año pasado se abrieron 89 diligencias de investigación por esta materia de las cuales tan sólo tres acabaron en el juzgado. El resto acabaron archivadas ante la imposibilidad de poder identificar a los autores. De todas maneras, no todos estos incendios pueden atribuirse necesariamente a actuaciones delincuenciales, ya que las investigaciones se abren de oficio cada vez que se declara un siniestro.
Entre los asuntos de mayor peso que se encuentran en estos momentos en la mesa del fiscal de medio ambiente de Alicante se encuentra el de los vertidos al Segura, que en breve debe juzgar la sede de Elche de la Audiencia; la investigación de las ilegalidades urbanísticas de Catral; o una denuncia contra la antigua junta de gobierno del Ayuntamiento de Xàbia por una presunta prevaricación en la licencia de un hotel, entre otros. La actividad del área ha tenido que ser compatibilizada hasta ahora con otras tareas dentro del ministerio público alicantino, un problema al que se enfrentan otras áreas especializadas de la Fiscalía.