REDACCIÓN
La hija del ciudadano rumano que se prendió fuego frente al edificio de la Subdelegación del Gobierno en Castellón aseguró ayer que su padre, que permanece ingresado en la Unidad de Grandes Quemados del Hospital La Fe de Valencia, «está en peligro de muerte» y que su recuperación es difícil. En declaraciones a Efe, Isabella explicó que el hombre, que se encuentra en estado muy grave y tiene quemaduras en el 70 por ciento de su cuerpo, cuenta con respiración asistida, lo que le impide hablar.
El herido, que se quemó frente a la Subdelegación del Gobierno de Castellón «a lo bonzo» para protestar por la situación económica de su familia en España, fue trasladado en un SAMU hasta el hospital de Castellón y posteriormente a la Fe de Valencia.
Sus familiares, que presenciaron el suceso, se desplazaron, por iniciativa de los Servicios Territoriales de Bienestar Social, al centro de acogida «Nuevo Futuro» de Valencia, para estar más cerca del herido. Isabella manifestó su deseo de poder ver a su padre, saber «qué le está pasando y poderle cuidar y estar día y noche con él», y añadió: «Se muere y yo me mato, porque no tengo nada de qué vivir».
En cuanto al apoyo de las instituciones, la joven opinó que «si la Policía de Castellón y los servicios sociales nos hubieran ayudado, esto no hubiera pasado». «Todo Castellón nos engañó y no teníamos otra solución, porque todo el mundo nos decía que nos iba a ayudar, y nada», recalcó Isabella.
La Delegación del Gobierno en la Comunidad dijo que la familia no había acudido nunca a este organismo para pedir ayuda para resolver sus problemas. Tras el incidente, el delegado del Gobierno, Antonio Bernabé, manifestó ayer que la Subdelegación en Castellón ya «se ha puesto en contacto con el Consulado de Rumanía» y señaló que el Ayuntamiento de Castellón y la Generalitat, que «son los que tienen la competencia para hacer frente a este tipo de situaciones», ya han realizado las primeras actuaciones para atender y para dar acogida a la familia.
Cruz Roja ofreció a la hija del hombre rumano todos los recursos de que dispone esta institución, según explicaron fuentes de la organización a Europa Press. Así, señalaron que la hija se personó el pasado lunes en las instalaciones de Cruz Roja para pedir ayuda porque su padre no tenía trabajo. Comentaron que tras ello, la trabajadora social le pidió que volviese con sus padres, al ser menor, y le informó sobre los diversos recursos a los que podía acogerse la familia.