EUROPA PRESS
Olcina recordó que en los últimos treinta años se ha asistido a un proceso de litoralización del riesgo, con crecimientos demográficos y urbanísticos en el que espacios litorales con un mayor grado de vulnerabilidad sin respetar la dinámica de la naturaleza. "Es un problema que puede agravarse en un futuro próximo si se cumplen las previsiones de cambio climático. En necesario actuar ya", concluyó.
Según informó en nota de prensa la Universidad de Cantabria (UC);, el experto hizo estas afirmaciones durante su intervención en uno de los cursos de verano de la institución académica, en el que explicó que España está expuesta a grandes riesgos naturales como inundaciones, sequías y temporales, que pueden agravarse si se cumplen las previsiones que aventuran los modelos climáticos.
Estas previsiones hablan, no sólo de un aumento de temperaturas y reducción de lluvias, sino también de fenómenos atmosféricos extremos en forma de inundaciones más frecuentes y lluvias más violentas, junto con sequías más prolongadas, temporales de viento, y oleajes muy activos, indicó.
Pero, según señaló el profesor, existen diferentes soluciones para mitigar esos efectos. Por un lado, opinó que se debería invertir en infraestructuras como canales, diques y canalizaciones de ríos, y por otro, en medidas de ordenación del territorio que pueden ser una "acción racional, sostenible a medio y largo plazo para reducir el riesgo".
En este último aspecto, destacó la reciente aprobación, el pasado mes de abril, de la directiva europea de gestión de zonas inundables por la que todos los países deberán elaborar mapas de riesgo de inundación y planes de gestión que contemplen medidas de ordenación territorial que eviten la ocupación de esos espacios.
Aludió igualmente a la normativa nacional que se prevé en la futura Ley del Suelo, en la que se incluye un apartado que obliga a elaborar mapas de riesgos naturales en todos los municipios donde se vayan a llevar a cabo actuaciones urbanísticas.
Según el profesor de la Universidad de Alicante, "esta medida supondrá una pequeña revolución porque hasta ahora ninguna legislación española obligaba a pintar mapas de riesgo y a partir de ahora se evitarán desmanes, como los cometidos con la ocupación de cauces, primeras líneas de costas, de implantación de usos residenciales o agrarios por encima de las posibilidades de abastecimiento de agua de un territorio".