ÁFRICA PRADO
C
on 53.491 extranjeros mayores de 65 años, Alicante es la provincia que aglutina a un mayor número de personas de este colectivo en España, según el reciente «Informe 2006. Las personas mayores en España», elaborado por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.
Dicho documento revela que la provincia alberga a un tercio de los 179.335 extranjeros de más de 65 años que residen en España, seguido muy de lejos de la provincia de Málaga, con la mitad de personas que Alicante -25.426-, y más aún de Madrid -15.835-, Barcelona -12.068-, o las provincias insulares como Santa Cruz de Tenerife -12.688-, Baleares -10.757- o Las Palmas -6.039-.
Pertenecientes en un 75 por ciento a la Unión Europea, estos ciudadanos ya representan un porcentaje importante dentro de cada provincia. Aunque en el cómputo nacional sólo suponen el 2,4% de los 7,3 millones de mayores que hay en España, en la provincia de Alicante, sin embargo, ya alcanzan el 19% de todas las personas mayores que residen en la provincia.
El informe ministerial, que utiliza los datos del INE del padrón de habitantes de 2005, señala que en algunos municipios costeros los extranjeros superan incluso el 50% de la población empadronada mayor de 65 años, entre los que destaca las localidades alicantinas de Calpe, Alfaz del Pi, La Nucía y Teulada, donde cuatro de cada cinco personas de edad son extranjeras.
En números absolutos, Torrevieja es el municipio que tiene un mayor número de mayores extranjeros, con 7.899 personas, seguido de Calpe, con 5.465, y cuya proporción respecto a los mayores españoles es del 81%, algo similar a lo que sucede en Xàbia, donde los extranjeros de mayor edad constituyen el 65% de la tercera edad del municipio, con 3.814 extranjeros y 1.981 nacionales.
Los extranjeros, apunta el informe, suelen agruparse por nacionalidades en los municipios. Por ello, los británicos ocupan sobre todo los municipios de Alfaz del Pi, Calpe, Xàbia, Torrevieja y Teulada, mientras que los alemanes se concentran más en Altea, Benissa, Dénia y La Nucía.
El estudio indica que el clima es el principal factor de atracción, seguido del estilo de vida saludable y tranquilo y, en menores proporciones, el bajo coste de la vida o la existencia de una comunidad de extranjeros compatriotas. La garantía de una atención sanitaria «generosa y de calidad» también juega un papel importante.
Los extranjeros suelen residir permanentemente en España, aunque algunos pasan largas temporadas sin llegar a romper los lazos con su país de origen. También suelen evitar los meses más calurosos en España, apunta el Ministerio, «que además vienen acompañados de concentración de personas y ambiente menos atractivo; prefieren venir a las costas en invierno porque estos municipios siguen manteniendo una temperatura bastante agradable y sol la mayor parte del año».
En mayor proporción, los jubilados europeos son casados. La pérdida del cónyuge significa muchas veces un viaje de retorno al país de origen. La proporción de viudos mayores de 80 años suele ser más baja que entre los españoles.
El número de ciudadanos de otros países mayores de 65 años ha crecido un 79% en los últimos cinco años en España. Además de los ingleses y alemanes, que concentran el 43% de los jubilados europeos, le siguen franceses, belgas, holandeses y, fuera de la Unión Europea, el número más importante lo conforman Argentina y Marruecos. En este caso, como recoge el informe, su ubicación obedece en muchos casos a razones de reagrupación familiar o antiguos trabajadores jubilados; la estructura demográfica global del colectivo inmigrante es más joven que la española.