J. SIERRA
Casi quince años después de que la Generalitat Valenciana lanzara sus primeros planes de prevención de inundaciones, todavía hay decenas de municipios en la Comunidad que carecen de planes municipales específicos con los que dar una respuesta eficaz al riesgo de riadas que sufre un 10% de la población valenciana.
El conseller no respondió el pasado jueves a la pregunta sobre el número de municipios que carece de estos planes y se limitó a subrayar que la normativa «es cambiante» y que los 136 municipios valencianos con riesgo medio y alto de inundaciones «deben elaborar o actualizar» su Plan de Actuación Municipal frente al riesgo de inundaciones.
En la Comunidad existen 48 municipios con riesgo alto de inundaciones, 88 más están encuadrados dentro de los de riesgo medio y 163 tienen alguna posibilidad de sufrir algún incidente localizado durante los episodios de lluvias torrenciales, aunque no están obligados a elaborar planes.
Como ya se ha dicho, un 10% de la población y el 10 % del suelo urbano está sujetos al riesgo de inundaciones.
Según datos de septiembre de 2006, 16 de las 48 poblaciones con elevado riesgo no disponían de PAM en esa fecha. Entre estas poblaciones se encontraban Albalat de la Ribera, Aldaia, Almàssera, Benicarló, Benicull del Xúquer, Bonrepós i Mirambell, Callosa de Segura Carlet, Caudiel, Cullera, Daya Nueva, Daya Vieja, L'Alfas del Pi, Tavernes Blanques, Riola y Xeraco. De los 88 municipios con riesgo medio, 56 no disponían de planes en la fecha.
El conseller de Gobernación, Serafín Castellano, se comprometió a que en esta legislatura todos los municipios dispongan de planes y anunció que se concederán ayudas directas a los municipios, especialmente a los más pequeños, para que elaboren los planes territoriales municipales frente a emergencias que incluyen el de inundaciones. La Conselleria ha remitido toda la documentación actualizada a los 542 municipios y asegura que mantiene reuniones con los 299 que tienen riesgo.