J.H.
Varias decenas de pasajeros del «Jules Verne» se apostaron ayer en la estación marítima y llamaron a la Policía porque «no nos querían dar las hojas de reclamación oficial», que al final recibieron «pero sin nif ni cuño». Criticaron la falta de información, «que hayamos estado tres días sin parar desde Malta, y que sólo nos dejaron bajar dos horas cuando el barco estuvo allí toda la noche».
Algunos indicaron que reclamarán una indemnización y otros que la compañía les ha ofrecido un 50% de descuento en otro crucero este año o el próximo. Otro pasajero, José Luis Valcárcel, calificó el crucero de «desastre, nos han dejado tirados. De cinco visitas sólo hicimos Trípoli y Túnez». Con otros viajeros requirió a la Policía en el buque «pero dijeron que no podían hacer nada», por lo que recurrirán al juzgado. La compañía les pagó hotel en Alicante al perder el tren a Madrid.
José Antonio Martínez, portavoz de Vision Cruises, dijo anoche que se anunció el retraso por megafonía. «Era un rescate de náufragos. La tripulación tampoco tenía información, no sabíamos si el gobierno de Malta nos daría permiso para atracar o desembarcarlos. Podría haber pasado como con el pesquero de Santa Pola que estuvo siete días esperando».