VICTORIA BUENO
La entrada en vigor de la nueva ley educativa, la LOE, obliga de por sí a cambiar todos los libros de texto a partir de septiembre en la totalidad de los niveles educativos, de modo que en las editoriales se han puesto las pilas para tratar de llevarse el gato al agua. Sólo en la provincia cuentan con más de 250.000 posibles clientes en los ciclos de Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato
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si excluimos los ciclos formativos de FP
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y en el conjunto de la Comunidad se convierten en más de 600.000 alumnos.
Se trata de cifras muy golosas como para no echar el resto a la hora de atraer al profesorado hacia sus libros de texto, de forma que los agentes de las editoriales añaden a las consabidas mejoras externas del producto, en tapas y colores
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chapa y pintura
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, otros materiales educativos que puedan
«Intentan vendernos su producto, es natural, pero los regalos y ofertas añadidas no suelen ser determinantes», afirma la directora del instituto Antonio José Cavanilles de Alicante. Los DVD para el centro y diverso material audiovisual junto a sistemas on-line para el trabajo docente constituyen algunas de las ofertas añadidas a los nuevos libros de texto. Pero también en este campo la fidelidad es un grado y en los centros consultados coinciden en destacar que no son muy aficionados a los cambios de editorial, ni siquiera en ocasiones como la actual en las que la obligación de renovar todos los libros aumenta tal posibilidad.
«En nuestro caso
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explica Pepa Juan
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lo que hemos negociado con la editorial con la que trabajamos habitualmente es causar el menor impacto posible. Ellos se comprometen a limitar al máximo los cambios de contenido de los ejemplares y así se aseguran su adquisición por todos los nuevos alumnos. Sin embargo los que repiten no necesitan comprarse otros textos forzosamente y en el instituto podemos mantener la biblioteca o banco de libros que, de otra forma, tendríamos que retirar completamente».
En el instituto Bahía de Babel confiesan que en los últimos dos meses han acumulado una «pila de libros» de una gran variedad de editoriales, que además han desplegado sus artes de convicción a base de carpetas de diseño, cañones de imagen, proyectores de diapositivas y un sin fin de regalos. En este caso el compromiso que más ha atraído al profesorado consiste en el regalo de todos los libros a los alumnos repetidores: «Así el choque del suspenso para los padres no se suma al coste de nuevos libros para hacer el mismo curso», apunta el director, Ramiro Muñoz. Y todos contentos.