F. J. BENITO
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arios grupos hoteleros de la Costa Blanca han decidido plantar cara a la presión de los grandes tour operadores recortando, e incluso suprimiendo, contratos para la temporada alta de 2008. La presión de los precios -los mayoristas exigen las mismas tarifas por quinto año consecutivo- y la cada vez mayor pérdida de peso del turismo organizado (paquete); en beneficio de las pequeñas agencias y el viaje individual han convencido a muchos empresarios turísticos para tomar una decisión importante y que confirma el cambio de ciclo por el que atraviesa el sector turístico alicantino, sobre todo en el segmento de la comercialización de las vacaciones.
El balance de ocupación del primer semestre del año en la Costa Blanca confirma que la decisión no parece muy desacertada, ya que el 70% de los turistas extranjeros -un millón- que llegaron a la provincia entre enero y junio lo hicieron sin recurrir al viaje organizado por un tour operador, lo que representó un crecimiento del 8% sobre el mismo periodo de 2006, según revela la encuesta del Ministerio de Industria y Turismo. Mientras, el denominado turismo de paquete -una empresa se encarga del transporte, el hotel, la pensión alimenticia e incluso las excursiones- supuso sólo un 30% de la ocupación, 500.000 visitantes, un 9% menos. En el primer semestre llegaron a toda España sin paquete turístico 17,7 millones de visitantes de los 26,1 recibidos. Porcentajes que hace veinticinco años estaban intercambiados.
La cadena hotelera española Iberostar anunció ayer la compra por 150 millones de euros de cinco establecimientos del mayorista alemán Thomas Cook en Baleares y Andalucía. Una operación que no tiene repercusiones directas en la Costa Blanca, donde los mayoristas carecen de establecimientos, pero que confirma la etapa de recesión en la que ha entrado el tour operador tradicional. Muchas de estas grandes empresas colaboraron directamente en el nacimiento y consolidación de destinos turísticos de referencia como Benidorm, pero con el paso del tiempo han perdido competitividad frente a internet y las facilidades que dan las compañías aéreas de bajo coste a agencias independientes. El buen comportamiento de los turistas españoles y la fidelidad de los ingleses -250.000 turistas en junio- han terminado por convencer a muchos hoteleros que sostienen que «ya es hora de defender nuestro producto y no ceder a las presiones. No podemos consentir que traten de imponernos sus precios por quinto año consecutivo», apuntaron ayer fuentes de la patronal hotelera de la Costa Blanca.
Muchos hoteleros de la provincia han comenzado ya a trabajar con operadores más pequeños e independientes, desplazando incluso personal a Gran Bretaña y Alemania, donde existen bolsas importantes de potenciales clientes que se desligan del mayorista clásico.
Por su parte, la consellera de Turismo, Angélica Such, aprovechó los buenos datos del mes de junio
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incremento del 4,5% de los turistas extranjeros
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para relacionar el incremento con «el acierto del Gobierno valenciano en la gestión turística», según Efe. Such destacó el 90% de ocupación media logrado en Benidorm, donde la primera quincena de julio se ha superado en tres puntos el registro de 2006.