P. ROSTOLL
E
squerra Unida avanzó ayer un paso más, y esta vez de varios escalones, hacia otra escisión después de que la cúpula de la organización, controlada por los comunistas, diera ayer por expulsadas a las dos diputadas de Esquerra i País, Mònica Oltra y Mireia Mollà, que han promovido, junto a los dos representantes del Bloc, la remoción de Glòria Marcos como síndica de Compromís en las Cortes. La decisión, anunciada ayer por la secretaría de Organización de EU, se produce a pesar de que la comisión encargada de instruir el expediente sancionador ni siquiera ha dado trámite de audiencia a las dos parlamentarias.
La situación pone a Esquerra Unida al borde de otra escisión una década después de la traumática salida de Nova Esquerra de la coalición. De hecho, Esquerra i País se constituirá como partido en octubre y todo apunta a que, como ocurre en el grupo parlamentario de Compromís, acabará formando una plataforma electoral con el Bloc, Esquerra Ecologista y parte de Els Verds para las elecciones generales de marzo. Una expulsión de las dos diputadas de la corriente nacionalista de EU, en todo caso, no afectaría a la nueva mayoría de Compromís, el grupo que comparten los diputados de Esquerra Unida y el Bloc, que, a partir de ahora, estará dirigida por Mònica Oltra con el líder de los nacionalistas, Enric Morera, como adjunto.
De hecho, las dos diputadas del sector nacionalista de EU y los parlamentarios del Bloc, el citado Morera y Josep Maria Panyella, controlan el grupo y podrían, llegado el caso, acabar enseñando la salida del grupo en las Cortes a los tres diputados fieles a la dirección de EU. Por tanto, una eventual expulsión del partido de Oltra y Mollà no tendría efecto alguno en la correlación de fuerzas de Compromís. Pese a todo, el secretario de Organización de EU, Ricardo Sixto, exigió ayer la dimisión de las dos diputadas y su expulsión del grupo parlamentario, algo que no se va a producir porque el Bloc lo considera «ridículo». Los comunistas reclamarán a los nacionalistas que rectifiquen durante la reunión de coordinación del Compromís que se celebra mañana.
Sixto considera que Mònica Oltra, la nueva síndica del grupo, y Mollà, han pasado de ser parlamentarias a «tránsfugas» porque «han ido en contra» del acuerdo de la formación por el que se designó a Marcos portavoz en las Cortes. «Es un acto lo suficientemente grave como para pedir de inmediato su dimisión y su cargo», aseveró. La cúpula de EU dio por expulsadas a las dos parlamentarias «sin perjuicio del resultado del expediente que la comisión informativa creada presentará en septiembre» sobre la expulsión de Oltra y Mollà de la formación. Ambas diputadas están citadas al trámite de audiencia el 27 de julio.
Por su parte, Esquerra i País considera una «provocación» la actitud de la cúpula de EU y considera una «irresponsabilidad grave» la actitud de los comunistas al tiempo que exigirá un respeto absoluto a los trámites que marcan los estatutos.