JOSÉ ANTONIO MARTÍNEZ
L
a Operación Paso del Estrecho se mantendrá hasta el final en las nuevas instalaciones de los muelles de Poniente, según anunció ayer la Subdelegación del Gobierno. El anuncio se produce a pesar de que los trabajos en el nuevo recinto no han finalizado, pero la Subdelegación mantuvo que sólo faltan pequeños retoques y que las dependencias ofrecen más ventajas.
La terminal de Orán del Puerto de Alicante tuvo que mudarse el 30 de junio a los muelles de Poniente por la celebración de la regata de grandes veleros. Estas nuevas instalaciones deberían haberse inaugurado en octubre, por lo que el traslado ha estado marcado por la provisionalidad en la Operación Paso del Estrecho de este año. La subdelegada del Gobierno, Encarna Llinares, hizo ayer una visita al recinto, durante la que aseguró que la terminal seguirá en esas dependencias y descartó regresar a la anterior ubicación. La zona todavía presenta numerosas carencias porque no han terminado las obras. Aparcamientos sin señalizar y todavía asfaltándose, falta de aceras para acceder al Puerto a pie, carencia de zonas de sombra en el parking, barracones para las asistencias sanitarias, falta de contenedores y papeleras, y precariedad en la zona comercial, hasta el punto que la cafetería parece más la barra de un bar que se instala en la calle durante las fiestas de cualquier pueblo, son algunas de estas deficiencias.
El momento más delicado de las instalaciones vino la semana pasada cuando una avería en un barco obligó
Entre las mejoras que, a juicio de la Subdelegación, presenta la nueva terminal se encuentra la reducción de los tiempos de espera de los pasajeros en el muelle, ya que existen dos atraques para uso simultáneo; mejor accesibilidad por estar conectada directamente a la red nacional de carreteras, por lo que se evita el tráfico rodado por el centro de la ciudad.
Respecto a la ausencia de zonas de sombra en el recinto del aparcamiento, el director general de la Autoridad Portuaria, Juan Ferrer, explicó que la intención es que los pasajeros esperen en el edificio de la terminal, dotaco con aire acondicionado. «El problema es que como vienen con los coches tan cargados, ellos mismos prefieren esperar junto al vehículo y no perderlo de vista para evitar que les roben», explicó.