REDACCIÓN
L
os socorristas de las playas de la provincia reclaman que los ayuntamientos de las localidades costeras sancionen a los bañistas que incumplan las normas de seguridad. Consideran que multar a quienes obvien la prohibición de bañarse con bandera roja o lo hagan fuera del horario de los servicios de salvamento puede reducir el número de ahogamientos. En la provincia se han producido seis muertes en lo que va de mes, cinco de ellas en los últimos cuatro días. La última víctima fue una niña de 6 años que falleció ayer en la playa del Camp de Guardamar.
El coordinador de Cruz Roja en Alicante, Miguel Ángel Rodríguez, asegura que este fin de semana «es uno de los más trágicos de los últimos años en la provincia». Por ello, considera que, «además de las campañas de prevención, una sanción puede ayudar a salvar vidas». Esta organización se encarga de la vigilancia de 45 playas en la provincia
-
en las localidades de Dénia, Xàbia, Benissa, Finestrat, Alicante, Santa Pola, Guardamar, Torrevieja y Orihuela
-
y, según Rodríguez, en ninguna de ellas se sanciona a los bañistas que omiten las recomendaciones de los socorristas.
«Un 95% de los bañistas respeta las prohibiciones, pero queda un 5% que sigue bañándose fuera de horario o no hace caso de las banderas rojas», asevera. La posibilidad de sancionar a las personas que incumplan las prohibiciones «es competencia de las administraciones locales», señala Rodríguez, quien indica que «no me consta que lo hagan en ninguna de la provincia», como sí lo hacen en otras localidades de la Comunidad Valenciana. La mayor seguridad pasa por «la concienciación sobre el buen uso de la playa y, en último término, estaría la multa si las administraciones lo consideran oportuno para prevenir ahogamientos», añade.
Y es que cualquier medida parece insuficiente ante las tragedias ocurridas en apenas cuatro días en las playas alicantinas. Las dos primeras muertes se produjeron el viernes en Orihuela, donde dos hombres murieron al intentar salvar a una niña. El sábado fallecieron un joven en Benitatxell y un anciano en Torrevieja. La última muerte es la de una niña de seis años que se bañaba ayer junto a su primo, también rescatado con graves síntomas de ahogamiento, en la playa del Camp, en Guardamar. El menor reanimado, que permanecía ayer ingresado en el Hospital Comarcal de Torrevieja, tiene 8 años y está fuera de peligro. Ambos residían en Madrid.
El suceso se produjo alrededor de las 12.20 horas, cuando los menores se vieron arrastrados por la corriente, muy intensa tras las últimas jornadas. Los familiares que les acompañaban intentaron rescatarlos con un flotador, pero, finamente tuvieron que intervenir voluntarios de la Cruz Roja.
En esta playa ondeaba ayer la bandera amarilla tras cuatro días con fuerte oleaje y los socorristas tuvieron que realizar cinco rescates más en el litoral de esta población. En Torrevieja, la Guardia Civil rescató a otro hombre, que pretendía ayudar a sus dos hijos menores que finalmente pudieron salir a la orilla.
Cruz Roja en Guardamar expresaba ayer su impotencia ante la falta de respeto de los bañistas. «No podemos sancionar. Para eso necesitaríamos a la Policía Local a pie de playa o que acuda cuando llamamos para sacar al bañista que puede entrar en una situación en peligro. Sólo podemos recriminar un comportamiento incorrecto, no podemos sancionar», dijo el coordinador local, Ángel Gómez.
Por su parte, los socorristas de DYA (Detente y Ayuda);, que cubren los servicios en las playas de Elche, consideran que desde el Ayuntamiento se tiene que dar soluciones. El responsable del servicio, Francisco Tarí, considera que siempre es mejor una multa que tener que echar una sábana blanca sobre alguien. «La gente por norma no nos hace caso y es muy imprudente, por lo cual vamos a solicitar a la Administración que la Policía Local esté con nosotros los días de peligro para sancionar a quien no cumpla».
En Benidorm, las playas tampoco cuentan con ordenanzas municipales en cuanto a recomendaciones para los bañistas. El coordinador de la empresa Rojuser, que se ocupa de la vigilancia en ellas, Antonio Zamora, coincide en que «los bañistas no hacen caso de las recomendaciones, no hay multas, aunque en mi opinión deberían poner sanciones para que los bañistas se concienciaran ya que sólo velamos por su seguridad». El coordinador de las playas benidormenses aseguraba que «nosotros no podemos prohibir el baño, sólo podemos advertir y en ocasiones hemos precisado la intervención de la Policía Local, que sí tiene autoridad para prohibir el baño».
Eso mismo ocurrió el pasado fin de semana en las playas de El Campello, cuando los agentes tuvieron que desplazarse a pie de playa para obligar a los bañistas cuando ondeaba la bandera roja. Desde Cruz Roja afirman que en las playas de Alicante, en las que se encargan del servicio, no tienen constancia de que se esté multando a las personas que omiten estas normas. Este diario intentó contactar con la edil del área en la ciudad, María del Carmen Roman, que no quiso atender a las llamadas.
En Dénia y en Xàbia tampoco se contemplan sanciones para quienes incumplen la prohibición de bañarse cuando ondea la bandera roja.