J. HERNÁNDEZ
El parque de 17.000 metros cuadrados que recuperará la ladera suroeste del Benacantil, la más degradada del monte, está prácticamente terminado y a partir de marzo permitirá a los ciudadanos disfrutar de una nueva zona de ocio y esparcimiento. Al proyecto del Ayuntamiento, financiado por Aguas de Alicante con una inversión de 1.400.000 euros, le faltan los últimos elementos de jardinería y mobiliario urbano, "y los detalles de hierro", es decir, las barandillas y algunos soportes para aparcamiento de bicicletas, según explicó ayer el jefe de obra.
La restauración paisajística de la pendiente del monte recayente con la prolongación de Alfonso El Sabio, en donde en su momento se proyectó la construcción del Palacio de Congresos y que se venía utilizando como espacio de aparcamiento, lleva ejecutándose desde hace un año. Tenía que haberse terminado con 2010 pero la aparición de un refugio de la Guerra Civil mientras se realizaban las excavaciones en las faldas del Castillo obligó a paralizar las obras varias semanas y a modificar el proyecto para abrir un nuevo acceso, lo que ha demorado tres meses más la ejecución de los trabajos.
Una vez que se inaugure, alicantinos y visitantes dispondrán de una nueva zona verde en pleno centro de la ciudad y con unas vistas inmejorables ya que las sendas abiertas para el paseo están diseñadas en terrazas a distinta altura. Al parque se podrá llegar por una escalera con peldaños de madera o bien a través de dos rampas que eliminan las barreras arquitectónicas y que permitirán la entrada a minusválidos y carritos de bebés. Uno de los accesos en rampa es corto y está situado junto al refugio antiaéreo, y el otro es el principal, que arranca en la avenida y que asciende por la ladera hasta conectar con el parque de la Ereta.
La intervención en la ladera más estropeada del Castillo de Santa Bárbara comenzó con la limpieza y desbroce del monte, una labor que, según los operarios, fue bastante compleja ya que la pendiente dificultó la entrada de maquinaria y tuvieron que realizar buena parte del trabajo a mano. Los pinos autóctonos en buen estado se podaron y después se procedió a una reforestación con cientos de árboles y arbustos de especies mediterráneas que ya están creciendo. También se han recuperado muros de carácter histórico y se ha instalado una fuente en cascada ya que el agua será el elemento conductor de este parque, que en su parte más alta tendrá un depósito hídrico.
El refugio de la Guerra Civil no se verá a simple vista ya que está tapado pero ha quedado registrado con una referencia topográfica y se ha colocado una trapa para poder acceder. El arqueólogo municipal, Pablo Rosser, explicó ayer que "sería ideal" que algunos de los 180 que hay en Alicante se recuperaran y se abrieran a las visitas y al turismo, como el que está en el Casco Antiguo, con entrada por las plazas del Carmen y Quijano. De momento el Ayuntamiento ha elaborado un catálogo de refugios antiaéreos "para saber dónde están y evitar que se destruyan".