FRANCESC ARABÍ VALENCIA
El panorama electoral de los socialistas valencianos ha mutado del gris al negro. Si mañana se celebraran elecciones a las Cortes, el PSPV lograría el peor resultado de su historia. Los socialistas apenas cuentan hoy con el apoyo del 29,93% de los electores, lo que supone un retroceso de 5,1 puntos y tres diputados - de 38 a 35- respecto al resultado de 2007. El PP, por contra, crecería 2,82 puntos para alcanzar el 56,09% del voto y ampliar la distancia con el primer partido de la oposición de 18,3 a 26,1 puntos. Dicho más crudamente: el PP lleva camino de duplicar el porcentaje de apoyo del PSPV. EU, con el 5,26%, pero perdiendo apoyos poco a poco según la encuesta, cosecharía cuatro escaños y la nueva versión de Compromís, que lidera el Bloc, quedaría a día de hoy fuera de las Cortes, con prácticamente el 4%. Estos son los trazos gruesos de una encuesta encargada desde la dirección del PSOE y elaborada a partir de 1.200 entrevistas realizadas entre el 5 y el 15 de octubre pasado en la Comunidad.
Por provincias, es en Valencia donde se cimenta la hecatombe socialista y donde el PP consolida su hegemonía. El PSPV retrocede en esta circunscripción nada menos que 5,4 puntos, al pasar del 33% al 27,6%. El PP, con el 58,1%, multiplica más que por dos esos apoyos. En Alicante, la distancia es de 22,1 puntos (52,3% a 34,2%) y en Castellón, de 18. En esta última provincia, el PP sube 2,2 puntos, por 1,6 de Alicante, donde menos se disparan los populares en su respaldo popular. El PSPV cae 4,4 puntos en Alicante y 4,7 en Castellón.
La hemorragia de 156.000 votos que sufre el PSPV se localiza básicamente en Valencia, donde pierde 89.000 votos, frente a los 49.000 menos que lograría hoy en Alicante y 17.000 en Castellón. A la hora de convertir votos en diputados, los socialistas bajan sendos escaños en las tres circunscripciones. El PP gana dos diputados por provincia, incluida Alicante, pese a que su progreso ahí es más moderado. EU se quedaría con dos escaños en Valencia, uno en Alicante y otro en Castelló. Los 91.000 votos de Bloc-Iniciativa-Esquerra Ecologista no le darían, al menos por ahora, para seguir en las Cortes Valencianas.El segundo partido, después del PP, pasaría a ser el de la abstención, que se sitúa en el 33,49%, frente al 29,88% de los anteriores comicios autonómicos.
La crisis económica, la pésima valoración que los valencianos hacen de la gestión de Zapatero y la percepción de que el Gobierno margina a la Comunidad pesa bastante más al conformar el criterio de voto que los quince años de desgaste de Consell del PP y los escándalos de presunta corrupción que están salpicando al propio Francisco Camps. Resulta muy significativo que, por segmentos ideológico, nada menos que el 38% de los votantes valencianos socialistas tienen una nefasta opinión de la gestión de Zapatero.
Según el sondeo, la mayoría de los valencianos, el 47,2% de los encuestados, aprueba la labor de Camps al frente de la Generalitat. El suspenso al presidente es mayoritario entre los ciudadanos de edades comprendidas entre los 31 y los 44 años. Alicante, sin embargo, es la única provincia que lo reprueba y que censura su gestión.