PINO ALBEROLA
Llevar los medicamentos hasta las viviendas de aquellos pacientes que no pueden desplazarse hasta la farmacia. Las medicinas "a domicilio" podrían ser una realidad a partir del próximo año, si se cumplen los plazos establecidos por la Conselleria de Sanidad. El departamento que dirige Manuel Cervera ha puesto en marcha un programa con el objetivo de prestar asistencia farmacéutica "a pacientes polimedicados que no pueden moverse de sus casas", según explica José Clérigues, director general de Farmacia de la Conselleria de Sanidad.
Dos veces al mes, estos enfermos "recibirán la visita de su farmacéutico, quien les llevará su medicación", a través de unos sistemas personalizados de dosificación. Estos sistemas constan de 28 unidades, tipo blíster, para distribuir la medicación que debe tomar el enfermo durante los siete días de la semana en desayunos, comidas, cenas y durante la noche.
Según cálculos de Sanidad, la medida podría beneficiar a cerca de 52.000 pacientes dependientes en toda la Comunidad que en estos momentos reciben servicios de ayuda a domicilio o teleasistencia, unos 20.000 en la provincia de Alicante. Los centros de salud serán los encargados "de determinar qué pacientes pueden acceder a este servicio, previa solicitud por parte de los mismos", explica Clérigues.
El programa se articulará "en función de las zonas básicas de salud" y al mismo podrán adherirse "las farmacias que lo deseen y que cumplan ciertos requisitos". El objetivo "es que el enfermo pueda elegir la oficina más cercana a su domicilio". A cambio, "la Conselleria abonará a las farmacias un importe, aún por determinar, por este nuevo servicio". A juicio del director general de Farmacia, el aspecto más valioso de este proyecto "es que será un instrumento de trabajo en equipo entre médicos, farmacéuticos y centros de salud apoyado un sistema informático, ya que cada paso que se dé estará recogido en la historia clínica del paciente."
Pruebas piloto
Si los plazos se cumplen, en los próximos meses de febrero o marzo "se podrían comenzar a realizar pruebas piloto en las primeras farmacias de la Comunidad", señala Clérigues. "Estamos a la espera de reunirnos con los colegios de farmacéuticos para ver cómo se articula este proyecto". Si embargo, en la provincia de Alicante esta puesta en marcha puede resultar más lenta, ya que uno de los requisitos que deben cumplir las farmacias que se ofrezcan a llevar las medicinas hasta los domicilios "es que tengan implantada la receta electrónica". Las oficinas de Valencia y Castellón ya están equipadas con este sistema, mientras que en Alicante su desarrollo se ha visto frenado por la falta de presupuesto y en estos momentos sólo disponen de ella algunas oficinas de la zona de Alcoy.
Sin embargo, el Colegio de Farmacéuticos de Alicante ha comenzado a impartir cursos para que los farmacéuticos aprendan a manejar los sistemas personalizados de dosificación. De hecho, "una decena de oficinas de la provincia ya ofrece a sus clientes la posibilidad de organizarles la medicación", explica Jaime Carbonell, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Alicante. Un servicio "de gran utilidad para las personas mayores, para sus cuidadores y para sus familiares ya que permite recoger en la farmacia toda la medicación necesaria, ordenada y clasificada por días".
Aunque a simple vista parece sencilla, la preparación de estos dosificadores personalizados de medicamentos exige de un minucioso trabajo. "Primero tenemos un contacto previo con el médico que receta las medicinas y hacemos un estudio farmacoterapéutico para ver si existe alguna interacción entre los medicamentos", explica Miguel Cano, quien ya ofrece este servicio en su farmacia de La Nucía. Un programa informático "almacena toda la información detallada de los medicamentos, especialmente su fecha de caducidad y el lote". De esta manera, si en algún momento se ordena la retirada de un fármaco, "podemos localizar de manera inmediata qué pacientes lo están tomando". Estos dispositivos pasan además por tres controles diferentes. Todavía quedan por perfilar detalles del acuerdo entre Sanidad y los farmacéuticos, aunque "está claro que este sistema supondrá un ahorro en el gasto y permitirá tener un mayor control sobre el paciente de mayor edad".
Controlar las medicinas que se dispensan en las residencias de mayores
Sanidad también quiere regular la dispensación de medicamentos en las residencias de la tercera edad de la Comunidad. En este sentido, el decreto por el que se regulan estos programas establece que las residencias pequeñas, menos de 60 camas, tendrán que contar con un botiquín o un depósito "que gestionarán las farmacias de la zona por turnos rotatorios de tres años", explica el presidente de los farmacéuticos de Alicante, Jaime Carbonell. Las residencias con más de 120 camas podrán contar con un servicio de farmacia propio. Actualmente, según datos aportados por Sanidad, más de 26.000 personas están ingresadas en residencias de la Comunidad. De ellas, aproximadamente el 40% son de Alicante.
Una de las cuestiones a resolver es la forma en la que se dispensarán los medicamentos. Según explica el director general de Farmacia, José Clérigues, "una de las novedades principales del nuevo decreto es que permite regular el uso de los envases clínicos", en los que se sirven los medicamentos a granel. Para Carbonell el uso de este tipo de envases genera ciertas dudas. "¿Qué ocurre si una farmacia compra un medicamento en este formato y no tiene suficientes pacientes que lo necesiten? Y si a alguno de ellos se les cambia la medicación, ¿qué ocurre con el envase que ya ha sido adquirido".