PERE ROSTOLL
Elena Martín, número tres del PSPV, podría ser, finalmente, la alternativa que contara con el consenso suficiente para desbloquear la elección del candidato socialista a la Alcaldía de Alicante. Desde el viernes por la noche, como avanzó este periódico, no sólo se han redoblado los movimientos para lanzar a Elena Martín a la palestra sino que, incluso, se han intensificado los contactos para que el acuerdo entre los órganos de dirección del partido y las familias del PSPV en Alicante pueda estar prácticamente cerrado antes de que Roque Moreno, secretario general de la agrupación de la capital, reúna a su ejecutiva mañana para abrir el proceso de elección del alcaldable que, en principio, se alargará durante todo el mes de septiembre. Esas 24 horas es el tope que los notables del socialismo alicantino se han marcado como tope para perfilar una entente sobre un candidato que, casi de inmediato, tendría que hacer frente al ex presidente de la Cámara, Antonio Fernández Valenzuela, que no está dispuesto, en modo alguno, a dar su brazo a torcer y que buscará avales para someterse a la decisión de los afiliados el 3 de octubre.
La elección del aspirante socialista a la Alcaldía de Alicante se encuentra, desde hace varios días, en un callejón sin salida. Los nombres sobre el tapete -el citado Valenzuela; el periodista José María Perea, que ayer mismo se retiró rechazando por completo el "espectáculo" que está ofreciendo el PSPV en Alicante; o el propio Roque Moreno- no generaban, por una u otra razón, el consenso necesario para concretar una propuesta que pudiera contar con un amplio apoyo de las diferentes familias. Y, además, la dirección del PSPV tampoco ha logrado encontrar un "mirlo blanco". Ni siquiera con Ángel Luna bajando sobre el terreno. Así, por ejemplo, se ha encontrado con negativas como la del catedrático Jorge Olcina; o la de Yolanda Parrado, directora de la Casa del Mediterráneo. Y, más allá de eso, entre los militantes socialistas se ha extendido un cierto malestar con Luna, el dirigente del PSPV más valorado en las encuestas, por negarse a considerar una eventual candidatura, que habría salido adelante por aclamación. "Nos hubiera ahorrado algunos problemas", definió de forma gráfica la situación un dirigente del partido.
Con ese escenario, la única vía para intentar desastacar el conflicto interno pasaba por lanzar un nombre que pudiera concitar una base de entendimiento. La propuesta de Elena Martín no era nueva en las quinielas. Estaba en el tablero de juego. Pero, hasta ahora, en la retaguardia. Sin embargo, con Valenzuela rechazado por la mayoría de las familias del socialismo alicantino; con José María Perea -la apuesta de la secretaria provincial del PSPV, Ana Barceló- ya fuera de la carrera; y con Roque Moreno desbordado por los acontecimientos, la cúpula socialista, que se reunió ayer en Elche para convocar las primarias sin tener un candidato para Alicante, miró hacía Elena Martín. En las últimas horas, grupos del socialismo alicantino mantenían, de hecho, la presión para proponerla por la vía del consenso.
Y en ese camino empezó a trabajar desde última hora del viernes la cúpula del PSPV. Roque Moreno, que evitó desplazarse a Elche para la reunión del comité nacional y que todavía no se ha descartado, mantuvo anoche un encuentro con Jorge Alarte para tratar de concretar el acuerdo que, en principio, podría ser refrendado durante la ejecutiva local de mañana. Al tiempo, el secretario general del PSPV tenía previsto también conversar con Elena Martín a lo largo de lo que resta del fin de semana. Así la operación tendría el consenso de Alarte; de la secretaria provincial, Ana Barceló; y, finalmente, de la dirección local, tres condiciones indispensables para que la número tres del organigrama del PSPV acabe aceptando el reto.
Entre las familias del socialismo alicantino, además, Elena Martín cuenta con el respaldo incondicional del grupo de la edil Carmen Sánchez Brufal; y podría tener el de Ángel Franco -la minoría mayoritaria- que se alineará con la propuesta que plantee Alarte pero que, en todo caso, ve más consenso sobre la figura de Elena Martín que sobre el resto de las alternativas.