J. L. GARCÍA LLAGÜES VALENCIA
Mucho ha llovido desde aquel 18 de septiembre de 1988 en el que los rectores de diferentes facultades europeas decidieron firmar la Carta Magna de las Universidades (Magna Charta Universitatum), partitura primaria del llamado "plan Bolonia", proceso que ha levantado los cimientos y agitado las conciencias del universo docente del viejo continente.
Ahora, 22 años después y coincidiendo con la fecha límite para la adaptación de los programas formativos de los centros al "Espacio Europeo de Educación Superior", los frutos de aquel árbol comienzan a caer: las universidades públicas valencianas perderán el próximo curso un total de once enseñanzas al ajustarse al traje de espacio marco europeo, pasando de las 211 carreras ofertadas hace dos años a las 200 grados del curso 2010-2011, registrando un descenso del 5,2%.
El "Plan Bolonia" ha golpeado con fuerza y tres son las ramas que se encuentran sobre la lona: ingenierías, magisterios y filologías. En la mayoría de los casos, se ha apostado por unificar en un mismo grado carreras antes diferenciadas, con la clara intención de aumentar los ratios de alumno por clase y luchar contra los claustras formados por menos de 25 integrantes. A su vez, la reforma también plantea la aparición de nuevas carreras en los diferentes campus diseminados por territorio valenciano.
UPV y UMH
Los centros de la Comunidad Valenciana que más acusan los cambios son la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) y la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH). La UPV pierde trece carreras respecto al 2008 (-26,5%), por siete de la UMH (-20,6%). En ambos casos, el recorte se debe a la unificación de diferentes titulaciones en un mismo grado, tal como ha pasado con las cuatro especialidades relacionadas con la Ingeniería de Técnico Agrícola (UPV), que ahora se integran en un grado único de Ingeniería Agroalimentaria y el Medio Rural.
Por su parte, la Universidad de Alicante (UA) ofrece dos opciones menos a sus estudiantes (4,5%), debido al solapamiento de las carreras de arquitecto y arquitecto técnico e ingeniero técnico en Informática de Gestión e Informática de Sistemas y la eliminación de alguno de los magisterios ya existentes. Sin embargo, no todas las noticias son malas, ya que la UA integra por primera vez en su programa la posibilidad de cursar enseñanzas relacionadas con Ciencias del Mar e Ingeniería Multimedia. En las otras dos universidades públicas de la Comunidad se vive una situación diferente: el "plan Bolonia" ha causado un engorde, mayor o menor, de sus respectivos planes de estudios. La Universidad de Valencia (UV) es la más beneficiada con el proceso, ya que pasa de las 58 carreras de hace dos años a los 67 grados del próximo curso. El cambio viene marcado por la aparición de nuevas enseñanzas, como Criminología y Negocios Internacionales, y la adición de diferentes carreras: ADE+Derecho, Derecho+Ciencias Políticas y Derecho+Criminología, entre otras.
Por último, la Universidad Jaume I de Castelló gana dos titulaciones con la reforma, pasando de las 26 del año 2008 a las 28 actuales. Entre sus mayores atractivos docentes se encuentran los grados en Criminología y Seguridad, Historia y Patrimonio, Humanidades: Estudios Interculturales y Matemática Computacional.
Con la adaptación de sus programas educativos, las universidades públicas valencianas oficializan su compromiso hacia el llamado "modelo Bolonia" y el Mercado Común Europeo. Habrá que evaluar el impacto en la preparación de los alumnos.