Gabriel Soler. Director del Instituto de Ecología Litoral de El Campello.
PINO ALBEROLA
La semana que termina ha dejado la imagen de playas con cientos de bañistas atendidos por picaduras de medusas. Este episodio, ¿entra dentro de la normalidad de todos los veranos?
Sí, aunque este año está siendo algo atípico en cuanto a la llegada a nuestras costas de enjambres de medusas. En los últimos años, la presencia de estos organismos ha sido más habitual entre el principio de la primavera y el final del verano. Sin embargo, este verano, no se ha detectado su llegada hasta bien entrado el periodo estival .
¿A qué obedece esta variación? ¿Guarda relación con un cambio en las condiciones climáticas?
Posiblemente. Hay que tener en cuenta que las medusas no tienen capacidad para desplazarse por sí mismas, sino que son arrastradas por las corrientes marinas. En este sentido, deben darse unas condiciones climáticas adecuadas para su acercamiento a la costa.
La pasada Semana Santa aparecieron en nuestras costas varios ejemplares de la temida medusa Caravela, ¿han llegado más durante este verano?
La llegada de estos organismos medusoides el pasado mes de mayo fue un caso aislado de varios ejemplares que entraron por la zona del Estrecho de Gibraltar. En cuanto las condiciones climáticas cambiaron desaparecieron. Normalmente viven en aguas del Atlántico meridional, pero pueden entrar al Mediterráneo con la llegada de masas de agua atlántica.
¿Tan peligrosa es su picadura?
Hay que tener cuidado con ellas, ya que su picadura no tiene los efectos leves de la mayoría de las medusas de nuestras costas.
¿Cree que hubo un exceso de alarma por la presencia de estos invertebrados?
Es un tema que hay que vigilar porque la picadura del hidrozoo comúnmente denominado Caravela portuguesa tiene efectos serios y requiere en la gran mayoría de los casos de un tratamiento especializado. Hay que tener precaución ante su aparición y siempre hacer caso de las advertencias de los servicios de socorrismo. Pero no se trata de generar alarma porque su presencia no es frecuente en nuestras costas.
¿Todos los ejemplares de medusas pican?
Todas tienen capacidad de picar en mayor o menor medida. Esto se debe a la presencia de células urticantes en sus tentáculos y que emplean para cazar a sus presas. Pero dentro de la variedad de especies que hay de medusas, la gravedad de los efectos de sus picaduras van desde las más inocuas a las más graves como es el caso de la Caravela.
Y ante su picadura, ¿son realmente efectivos los remedios caseros como el amoniaco e, incluso, se dice de la orina?
La mayoría no sirven y pueden llegar a provocar la infección de la herida. Cuando una medusa te pica lo mejor que puedes hacer es no frotar la zona con toallas o pañuelos y lavarla zona con agua del mar, nunca con agua dulce. Después aplicar hielo, pero no directamente, para evitar el contacto del agua dulce con la piel.
Al margen de ser el terror de los bañistas, ¿las medusas son beneficiosas para algo? Su desaparición, ¿sería un problema?
Se trata de organismos naturales del plancton. Forman parte de los ecosistemas planctónicos y bentónicos de todos los mares, por lo que su hipotética desaparición tendría importantes consecuencias en los ecosistemas marinos.
¿Cuáles son las principales amenazas para el ecosistema del litoral mediterráneo?
Las llegada de especies invasoras de algas podrían afectar a nuestras bien conservadas praderas de Posidonia Oceánica. En el Instituto de Ecología Litoral hacemos un continuo seguimiento de estas especies con la colaboración de una red de observadores que nos alertan de su presencia. Otro problema del litoral es la gran concentración de población que reside en las zonas costeras, lo que lleva asociado el desarrollo de una serie de infraestructuras que pueden causar impactos ambientales en el litoral.
¿Se han perdido en el Mediterráneo especies en los últimos años?
El número de especies en cualquier ecosistema es fluctuante. Sí que es cierto que en el Mediterráneo existen en la actualidad especies nuevas exóticas procedentes del mar Rojo y del océano Índico, que penetraron por el Canal de Suez. También, el tráfico de barcos mercantes ha propiciado la dispersión de especies desde unos mares a otros.
El turismo de sol y playa, ¿supone una grave amenaza para nuestras costas?
Cualquier modelo de desarrollo turístico no es perjudicial para el medio ambiente si se realiza dentro de los adecuados parámetros de sostenibilidad. Cierto es que en los años sesenta se puso en práctica un desarrollo turístico adoptando una serie de políticas que hoy se consideran insostenibles, y que debemos evitar en la actualidad para poder conservar nuestros ecosistemas marinos y litorales.
La crisis parece haber frenado la construcción de puertos deportivos. ¿Es ésta una buena noticia para el litoral alicantino?
Si un puerto se ubica correctamente, por ejemplo, dentro de una dársena portuaria ya existente, y se gestiona bajo parámetros que garanticen una correcta gestión medioambiental, no tiene por qué generar impacto negativo.