MANUEL DOPAZO
El sector de la construcción de viviendas no sólo no muestra síntoma alguno de salir de la profunda crisis que atraviesa en la ciudad de Alicante, sino que incluso se encuentra en su mínimo histórico. Los datos así lo revelan ya que el Ayuntamiento ha concedido en los siete primeros meses de este año licencias para la construcción de 266 viviendas, lo que supone la cifra más baja que se recuerda. Las previsiones, además, no se prestan al optimismo ya que desde el 1 de enero al 31 de julio las nuevas peticiones sólo suman 101 viviendas.
La caída en picado que sufre la edificación de viviendas desde 2008 alcanza este año cifras tan alarmantes que salvo un cambio radical de rumbo, que en estos momentos no se vislumbra, el año 2010 va a convertirse en el peor desde que se inició la elaboración de estadísticas por parte del Ayuntamiento.
Así, la Gerencia Municipal de Urbanismo ha concedido licencias hasta finales de julio de este año para levantar 266 viviendas, una cifra que representa casi la mitad de las 476 que se concedieron en el mismo periodo de tiempo de 2008, un año en el que a su conclusión el Ayuntamiento autorizó un total de 720 viviendas, lo que supone la cifra más baja hasta ahora en las estadísticas municipales. Las previsiones actuales son aún menores, ya que de seguirse la misma tónica actual, al final de 2010 el total de licencias concedidas rondará las 500 viviendas.
Los datos son paupérrimos en todos los sentidos. Así, sólo se han cursado 29 peticiones de viviendas, de las que 18 son para levantar una única vivienda unifamiliar. Además, únicamente hay cuatro autorizaciones para más de una decena de viviendas, destacando especialmente la promoción de 108 pisos prevista en la calle Benito Santero del Polígono de San Blas.
La segunda concesión de licencia más relevante es la de 54 viviendas que proyecta Litoral Mediterráneo 2 en una parcela en la Playa de San Juan, concretamente en el sector norte de la misma, incluida en el Pau 5.
Las otras dos promociones elevadas de pisos son una de 27 en la avenida de Doctor Rico esquina a la calle Ciudad Real, y otra de 14 pisos en la calle Capitán Segarra 45.
La posibilidad de que estos datos mejoren sensiblemente en los cinco meses que restan de año parecen descartarse con otro dato revelador, y es que las nuevas peticiones para construir viviendas en los siete primeros meses de 2010 son totalmente desalentadoras, ya que según los datos facilitados por la Gerencia Municipal de Urbanismo, sólo ascienden a 101. Sería necesario un cambio radical de rumbo y una lluvia de peticiones de permisos para que el panorama cambiara sustancialmente.
Apuestas
En estas circunstancias, las grandes promotoras parecen apostar por tiempos mejores, algunas forzadas por atravesar una delicada situación económica, como sucede con Prasa, que mantiene paralizada la urbanización de Benalúa Sur en donde se preven casi un millar de pisos, y Nozar, la urbanizadora del plan parcial 1/4 que prevé 1.500 pisos en la Albufereta, y que se encuentra en situación de concurso de acreedores, pese a lo cual ha reiniciado las gestiones para completar las obras de urbanización.
De los planes parciales en marcha, el Pau 1, promovido por Enrique Ortiz junto a los Salesianos, está prácticamente paralizado, con más de 2.000 pisos pendientes. Y sólo en el Pau 5 de la Playa de San Juan se pide, con cuentagotas alguna licencia de pisos. El resultado es que las únicas peticiones son promociones puntuales de viviendas y casas unifamiliares, mientras permanecen paralizadas cientos de ellas, algunas muy avanzadas, en distintos puntos de la ciudad.