La Policía Nacional se organiza para hacer frente a los ladrones que actúan a pie de playa en el Postiguet, pero los cacos también lo hacen y la vigilancia es mutua. Unos tratan de prevenir los robos y otros de elegir el mejor momento para cometer el hurto y huir sin ser descubiertos entre los cientos de bañistas que llenan cada día esta playa de Alicante.
La proporción de detenidos este verano es similar a la del año anterior, 39 frente a 42 en 2010. Muchos repiten, amparados por una legislación penal leve para estos hechos, y la mayoría son de origen magrebí y actúan organizados.
Normalmente, el que va a cometer el robo entra en la playa mientras dos cómplices vigilan desde el paseo para darle cobertura y avisarle en caso de detectar a la Policía. Actúan con gran naturalidad y una vez consiguen el objetivo -una mochila, bolso o cualquier efecto de valor- salen de la arena. Si no han sido descubiertos se marchan tranquilamente, pero en caso contrario salen corriendo y abandonan el botín entre las palmeras y los coches, de tal forma que otros cómplices recogen la mercancía mientras los policías persiguen a la carrera al ladrón.
Por ello, nunca van descalzos, aunque entren en la arena, y generalmente se dirigen a la pasarela peatonal del Postiguet para llegar hasta el Casco Antiguo de Alicante y perderse en pocos segundos por sus calles.
Además de estos delincuentes habituales, la Policía Nacional también ha detectado casos de bañistas que están de vacaciones en la playa y si tienen la oportunidad de robarle a la persona que está tumbada al lado no se lo piensan dos veces. En alguna ocasión se han dado casos de bañistas que antes de irse al agua le han pedido a la persona que tienen a su lado que le vigile sus pertenencias y cuando han salido minutos más tarde no está ni la bolsa ni el amable turista.
A última hora de la mañana y de la tarde son los periodos preferidos por los ladrones para robar a los bañistas del Postiguet. Aunque la ayuda que supone la vigilancia policial es importante, la prevención que debe tener cada bañista es fundamental, ya que no sólo roban aprovechando el momento del baño, sino que hay personas que se duermen y cuando despiertan comprueban que no es un sueño y les han desvalijado.