José Enrique Garrigós. Presidente de la Cámara de Comercio de Alicante.
R. CARRIZOSA
¿Ya sabe quién está detrás del único voto en blanco que se registró en su elección como presidente?
No me importa el voto en blanco. Me importa el resto de los votos. Estamos en una democracia y cada uno puede opinar lo que quiera. Además, en los ocho años que llevo trabajando en la Cámara siempre he tenido un voto en blanco. No sé si será del mismo.
¿Se han calmado las aguas en la Cámara con la unanimidad en su elección y en la del comité, tras el reñidísimo proceso electoral?
Las aguas estaban calmadas, por mi parte. Cada presidente que entra tiene que hacer su equipo y yo lo he hecho pensando en el bien de la Cámara. Creo que es el mejor de los posibles, aunque ha quedado fuera gente muy valiosa que veremos cómo recuperarla. Pero tanto desde dentro como desde fuera del comité se puede trabajar muy bien. Por ejemplo, Juan Riera no ha estado en este órgano en los últimos ocho años y nadie puede dudar de que ha hecho un trabajo espectacular en la comisión de Comercio Exterior.
¿Por qué cree que ha habido tanta agitación en este proceso, por ambición o por la crisis?
Nunca en la vida -según me dicen los antiguos- ha habido un proceso en el que todo el mundo quisiera participar, aunque creo que es normal. Primero se ha debido a la crisis, segundo a la construcción de un edificio emblemático, que atrae a la gente, y tercero a todos los planes anunciados por la Cámara. Lo que yo digo ahora es que si había tanto interés en estar, me gustaría ver a un mínimo de 60 personas (69 son los sillones del plenario) participar en el pleno, en vez de sesiones con 20 asistentes como he visto otras veces.
Ha avanzado que el impulso a la exportación será uno de los sellos de su mandato. ¿Hay otras líneas estratégicas?
La Hoja de Ruta será la puesta en marcha de los 36 puntos presentados en la Cumbre de la Exportación y, a continuación, el Plan Alicante 2020 de la Cámara. Pero, sobre todo, un objetivo nuevo del comité es salir a los pueblos. Vamos a adaptar un autobús en el que técnicos de la Cámara viajarán a las poblaciones. Las visitas se concentrarán en un pueblo y se convocará a los empresarios de localidades cercanas. En este proyecto contaremos con la ayuda de la CAM. Yo voy a visitar las cabeceras de comarcas. También quiero darle más vida a los viveros de empresas y a las antenas para que a todo el empresario que se dirija a esos centros se le tramite todo desde allí y no tenga que pasar por la Cámara.
¿Qué diagnóstico hace de la actual fase de la crisis y qué perspectivas ve para la economía provincial?
La situación de la provincia no es buena. Aunque la exportación ha registrado un crecimiento interanual del 5,2% y la inversión empresarial ha moderado su comportamiento contractivo, el Índice de Clima Industrial sigue en números rojos y no se crea empleo, pese a que en los últimos meses la destrucción de puestos de trabajo se ha moderado. Hace falta que se ponga en marcha de una vez una reforma del mercado laboral. La situación general de la provincia se refleja en la Cámara. En el primer trimestre de este año hemos bajado un 32% en las cuotas camerales y eso que se refiere al pago de 2009. Pese pese a ello, la Cámara va a aumentar el número de misiones comerciales al exterior -porque hay que salir a vender- y reforzar la formación empresarial. Pero en el actual escenario de crisis, las medidas del Gobierno no son las más adecuadas.
¿Por qué?
Una vez analizadas, creo que no son las adecuadas porque en el actual contexto es necesario hacer una reforma laboral para ayudar a crear empleo, que es lo prioritario. No obstante, creo que hay cosas que se han hecho bien como las ayudas a los parados que han agotado la prestación. A esa persona que está ahogada económicamente hay que ayudarla.
Desde distintos ámbitos políticos y sociales se pide un Pacto de Estado para salir de la crisis. ¿También es de esa opinión?
Lo más importante en estos momentos es hacer un Pacto de Estado, sobre todo, en el terreno económico y laboral.
¿Cómo valora la política económica de la Generalitat en esta crisis?
La compañía de un empresario que quiera vivir de subvenciones nunca puede funcionar. Lo más importante es vender, siempre lo digo; ver cómo se puede vender aun en época de crisis. El mercado nacional está saturado, por lo que hay que salir al exterior y es lo que la Cámara propone.
¿Los empresarios han notado parálisis en las actuaciones económicas del Consell por el alto endeudamiento de la Generalitat y por el caso Gürtel?
Como empresario, del caso Gürtel no debo hablar.
¿Pero cree que el proceso ha tenido o va tener repercusiones de cara a la reactivación económica en la Comunidad?
No tiene por qué tener repercusiones.
¿Y en este momento qué le pedirían los empresarios a la Generalitat?
Apoyo. El empresario lo que quiere, tanto del Gobierno central como del autonómico, es que se liciten las obras pendientes. Eso ayudaría a la construcción, que es uno de los sectores más "tocados" en la provincia. También hay otra actividad importantísima como es el turismo. Y eso en esta Cámara se tiene muy en cuenta. Por eso he valorado que una de las vicepresidencias sea para el sector turístico.
¿Pueden salir sectores emergentes después de esta crisis?
No los veo en estos momentos.
¿Hay déficit de empresas de nuevas tecnologías en la provincia?
Lo importante en la actividad empresarial es el reciclaje, la readaptación al mercado. El primero que se tiene que reciclar es el empresario. Por eso la Cámara ha apostado por reforzar la formación a los empresarios y ha programado ya varios cursos.
¿Qué cree que los empresarios alicantinos han aprendido de esta crisis?
Lo que aprendimos los turroneros en la crisis del año 90: a reciclarnos y a invertir en la empresa en nuevas tecnologías. Hay que saber vender más. Hay que adaptarse a la demanda. Por ejemplo, cambiar la forma de los envases, dar al cliente lo que quiere. Hay un hueco de mercado muy importante para el sector agroalimentario de cara al turismo, ya que somos una provincia eminentemente turística. Por ejemplo, hay que adaptar los formatos a la demanda de los clientes.
Preside desde hace tiempo el Consejo Regulador de Jijona y en los últimos años ha pasado a formar parte de las cúpulas directivas de varias organizaciones empresariales e instituciones financieras provinciales. ¿Cuál es su principal activo como dirigente empresarial?
(Tajante) Que digo la verdad. Esa es mi baza más importante. Siempre entro a los problemas por delante y nunca por detrás. Ni les doy la vuelta.
En la trayectoria que lleva hasta asumir la representación de un colectivo se suelen tener padrinos. ¿Cuál ha sido el suyo?
Mi padrino ha sido siempre el trabajo, la dedicación en todos los sitios en los que he estado. Nunca he entrado a una entidad y me he quedado inmóvil. Si no tengo trabajo, no sé estar.
Va a sustituir a Valenzuela, un presidente que ha sido carismático, al que poco contestaban aunque no estuvieran de acuerdo con él. ¿Será alargada la sombra de Valenzuela en su mandato? ¿Es difícil sustituirle?
No es difícil. He estado ocho años en su equipo. Tenía su confianza para desarrollar la tarea que se me encomendó, que era la parte administrativa y financiera de esta casa. Ha habido confianza mutua, en el proyecto del nuevo edificio de la sede de la Cámara hemos trabajado codo a codo.
Se le ha criticado por mantener cierta ambigüedad, de no querer entrar de lleno en algunos temas espinosos.
Yo tengo una norma: la ropa sucia se lava en casa.
Usted es consejero de la CAM. Con la alianza tipo SIP sellada con Cajastur, Caja Cantabria y Caja Extremadura ¿cómo ve el futuro de la entidad?
En este SIP [Sistema Institucional de Protección] el equipo directivo de la CAM ha hecho un buen trabajo. Creo que con otras entidades hubiéramos entrado en un canibalismo muy fuerte. Mantenemos la presidencia, la sede, todo lo que significa la CAM aquí en la provincia y eso es muy importante.
¿Cree que la CAM entrará en una segunda fase de fusiones, como se ha sugerido desde algunos ámbitos?
Ahora estamos en un proceso y ese paso es el que tenemos que consolidar. Lo importante es que nos hemos convertido en la tercera caja del país y en el quinto grupo financiero.
En las últimas semanas que han sido decisivas para la entidad, ¿ha estado preocupado hasta conocer el resultado final?
(Rotundo) No. Como directivo y presidente de esta Cámara, siempre me ha gustado delegar. Todos los consejeros aprobamos en su momento que el presidente y el director general llevaran a cabo la negociación. Y yo confié en ellos.
La relación con la patronal Coepa ¿cómo va a ser?
Como tiene que ser. Somos empresarios. Todos los empresarios de Coepa pertenecen a la Cámara. Tenemos que tener buena relación, hablar los temas que nos preocupan y llevar juntos las demandas donde tengamos que plantearlas, tanto ante el Gobierno autonómico, como ante el Gobierno central.