A. T.
Desde el sindicato La Unió miran con preocupación los datos acerca del descenso de la superficie cultivada, si bien recuerdan que el campo tiene muchos altibajos, con lo cual es posible que a corto plazo vuelvan a aumentar las plantaciones. Así, Daniel Martínez comenta que en 2009 los precios de algunos productos, como la alcachofa, fueron "especialmente bajos", unido a que no fue un ejercicio especialmente lluvioso. Sin embargo, para este año las expectativas son más optimistas, al haber mejorado tanto los márgenes de beneficio como los niveles de agua disponibles. Con todo, Martínez prefiere ser cauto y señalar que "a menos parece que no iremos", en vez de hacer estimaciones más concretas.
El responsable sindical agrega que las zonas de huerta "suelen mantenerse activas" a pesar de las adversidades por las que atraviese el sector agrario y, con frecuencia, campos que habían estado en barbecho durante algún tiempo después vuelven a ocuparse con el mismo u otro cultivo. Al respecto, incide en que "la pérdida de suelo casi siempre se da a causa de reclasificaciones de terrenos", que convierten en urbanizable zonas que antes eran agrícolas. Por ello, insiste en que las hortalizas resisten mejor estos vaivenes que otros cultivos, si bien hace hincapié en que los agricultores tienen que hacer frente a otros problemas que ponen en jaque el futuro del sector.
Al respecto, Martínez explica que los bajos precios de los productos son "una queja constante" a la que todavía no se ha dado una respuesta definitivamente satisfactoria. Además, alerta acerca del riesgo de "falta de relevo generacional", ya que cada vez son menos los jóvenes que deciden ganarse la vida con la agricultura. En las zonas de huerta "todavía no es un gran problema, pero puede serlo a medio plazo". En cambio, en las áreas de cultivos de secano, como las del interior de la provincia, el envejecimiento agrario sí está mucho más generalizado.