PINO ALBEROLA
El Hospital General de Alicante, a través del servicio de Obstetricia y Ginecología, ha puesto en marcha una experiencia piloto de partos sin ingreso.
Doscientas mujeres van a participar en este proyecto que tiene como objetivo "observar las diferencias en los resultados perinatales, tanto maternos como del neonato", explican desde el servicio de Ginecología del centro alicantino. Estas mujeres, tras dar a luz y comprobar los médicos que todo marcha adecuadamente, acceden a irse a su casa de manera voluntaria para seguir recuperándose allí con el recién nacido.
Una vez en su domicilio, según se detalla desde el servicio de Ginecología, la mujer recibe visitas diarias de ginecólogo, pediatra y matrona durante los dos primeros días y posteriormente otras tras la cuarentena y a los tres meses del parto. El equipo médico que realiza las visitas a domicilio también está integrado por un psicólogo para ayudar a la mujer en el proceso de recuperación. Además, la paciente dispone de un teléfono "pra preguntar cuantas dudas tenga durante estos días", explican desde el Hospital General
El parto sin ingreso sólo está indicado para aquellas mujeres "que dan a luz un único hijo sano, sin parto instrumental, con adecuado peso y sin que hayan enfermedades tanto en la madre como en el recién nacido".
Tras dar a luz, la madre permanece unas horas en la sala de recuperación. Después puede ducharse y asearse en el propio hospital antes de marcharse con el niño a su domicilio y después de que los médicos hayan comprobado que no existe ningún problema, tanto en la madre como en el niño. Los principales beneficios del parto sin ingreso son "los derivados de la vuelta al domicilio, a su propio entorno, con sus ropas, su familia y sus costumbres. Evidentemente que se beneficiará de no compartir habitación con otra familia que ha dado a luz y someterse a los tiempos de la actividad hospitalaria", señalan desde el centro alicantino.
Una alternativa "perfecta"
M. S. es una de las mujeres que han participado en esta experiencia piloto puesta en marcha por el centro alicantino. Hace unas semanas que dio a luz a su tercer hijo y no lo dudó un instante en acogerse a la opción de dar a luz sin ingreso, "una alternativa que ya conocía a través de una amiga ginecóloga que trabaja en el Hospital General".
Para M. S. la opción de marcharse a su casa a las pocas horas del parto "era perfecta, teniendo en cuenta que me encontraba bien, que el niño estaba en perfectas condiciones y que tengo otros dos hijos pequeños de los que ocuparme. De la otra manera, como mi hijo nació el miércoles de madrugada, tendría que haberme quedado ingresada por lo menos hasta el viernes". La falta de personal es el único problema con el que se encontraron M. S. y su marido. "Al día siguiente del parto nos dijeron que no podían venir a casa, así que tuvimos que desplazarnos nosotros hasta el hospital y esperar un rato hasta ser atendidos". El estudio que ha puesto en marcha el General, centro en el que cada año se atienden unos 3.000 nacimientos, cuenta con la aprobación de la Comisión de Investigación. Las mujeres que acceden a tener u parto sin ingreso deben firmar una hoja de consentimiento, "aunque éste puede ser retirado en cualquier momento sin tener que dar ningún tipo de razón".
El Hospital General de Alicante justifica la puesta en marcha de este estudio en el hecho de que "el exceso de tecnología y la masificación ha llevado a que la atención al parto haya perdido gran parte de su componente humano que le es tan imprescindible". De entre los elementos que más cercenan esa humanización de la asistencia, añaden, "está el de la estancia tras el parto durante 48-72 horas en el hospital. Lamentablemente, no siempre es posible disponer de habitaciones individuales y eso condiciona en gran parte el contacto con los familiares, el inicio pausado de la lactancia, la toma de alimentos apetecibles, etc".