Padre Ángel Escapa. Ex director del Colegio San Agustín de Alicante.
A. A. F.
El año pasado fue trasladado a un colegio de León. Tras 39 años de vida en Alicante se fue sin hacer ruido, ¿Cual fue el motivo?
Yo llevaba doce años de director del colegio de Alicante y la nueva Dirección provincial me dijo que necesitaba un director en otro centro y que tenía que desplazarme pero yo creo que era la disculpa que ponía. También tengo que reconocer que ya era el momento de que pudiese estar al lado de mis padres (Escapa es de Palencia), al menos los últimos años de vida que le queda a mi padre con 94 años y a mi madre con 92 años.
En el discurso ha comentado que su sueño sería volver a Alicante, ¿Hay posibilidades de que regrese?
Claro, todas las posibilidades. Ahora mismo no porque estoy desempeñando un cargo que dura cuatro años, pero en cuanto acabe me vendré para acá porque como ya he dicho me siento totalmente alicantino.
¿Es consciente de la huella que ha dejado y sigue dejando en la comunidad alicantina?
Creo que hemos trabajado todos. Yo no soy consciente de esa huella, creo que he hecho lo que tenía que hacer, de la mejor manera posible que sé, y con la mejor intención del mundo y con muchas ganas de ayudar a la mayor gente posible.
Desde que llegó a Alicante ha invertido muchos esfuerzos en el equipo de balonmano del Colegio, ¿Qué significado ha tenido el balonmano para usted?
Siempre lo entendí como el medio para educar a las personas porque ayuda a superar. La superación, el esfuerzo, la amistad y el compañerismo son valores que se inculcan con el deporte. Y me gusta ganar, pero también es muy importante que de las derrotas saquemos después las lecciones necesarias para superarlos, para mejorar porque eso es la vida lucha y superación.
¿Qué ha sentido al ver la placa de la avenida con su nombre?
Cuando he visto que mi nombre podía estar ahí, he pensado que esta es la manera de seguir unido a Alicante, a través de todos los que han colaborado y contribuido conmigo para que el colegio nuestro sea un colegio que eduque y que forme.
De estas cuatro décadas de trabajo en el Colegio San Agustín ¿Cual es el mejor recuerdo que guarda?
Muchísimos, he tenido gestos de cariño impresionantes por parte de muchísima gente y no creo que pudiera decir ninguno. Creo que ha sido tanto lo que yo he recibido de mis amigos y de los alicantinos que sería injusto si dijera alguno y martirizase a otros porque a todos estoy terriblemente agradecido. Todos han hecho de mí lo que soy.