S. LLINARES
La limpieza de grafitis será una medida para eludir los procesos judiciales de los menores que cometan delitos leves o faltas. La Generalitat Valenciana, las tres Fiscalías provinciales y la Federación Valenciana de Municipios y Provincias han acordado la puesta en marcha de un programa para fomentar la mediación con jóvenes infractores en beneficio de la comunidad, lo que contribuirá a descargar a los juzgados de menores de un tercio de los casos que actualmente tramitan.
Esta medida, que fue propuesta por la Fiscalía de Menores de Alicante y que ahora se aplicará en toda la Comunidad Valenciana, cuenta ya con el apoyo de los grandes ayuntamientos de la provincia como Alicante, Torrevieja, Orihuela o Elche, que serán los encargados de proponer las funciones a realizar por el menor.
Uno de cada tres jóvenes podrá ser derivado al programa de mediación como alternativa al internamiento en un centro de reinserción, por lo que se les da la oportunidad de resarcir su delito o falta en el ámbito en el han cometido la infracción, como en el caso de delitos contra el patrimonio. Así, pequeños hurtos, robos y causas en las que no haya graves consecuencias en la víctima -o ausencia de ella- podrán ser ahora objeto de trabajos en beneficio de la comunidad. Según explican desde la Fiscalía de Menores de Alicante, los trabajos a realizar pasan por la limpieza de grafitis -en su mayoría, sobre todo teniendo en cuenta que supone una ayuda para la actual sangría de las arcas municipales- aunque también habrá trabajos en parques y jardines. Asimismo, la medida plantea cursos de reeducación vial para menores que hayan cometido infracciones en la carretera.
Según el coordinador de fiscales de la Fiscalía de Menores de Alicante, este convenio puede ser "muy eficaz para alcanzar la reeducación, que es de lo que se trata". Explica que el perfil del menor que podrá beneficiarse de la suspensión del proceso judicial es analizado primero por un equipo técnico, que es el que valora la eficacia que la medida puede tener en el joven.
La consellera de Justicia, Paula Sánchez de León, explicó en un comunicado que "es viable encontrar acciones socioeducativas adecuadas y dimensionadas al delito o la falta cometido por el joven, valorando sus circunstancias, el recurso o la tarea idónea para cada caso con el objetivo de lograr una reinserción positiva en aquellas situaciones en los que es bueno no criminalizar al menor".
La utilidad de esta medida es, según fuentes judiciales, que los menores podrán aprender a actuar de forma diferente de cómo lo han hecho anteriormente ya que se les castiga, pero enseñándoles otras conductas. Según la Fiscalía, en 2009 se contabilizaron entre 4.000 y 5.000 expedientes de infracciones cometidas por menores.
Saturación de centros
Además de descargar a los juzgados de menores de un tercio de las causas que acarrean, la medida contribuirá a que muchos de estos jóvenes no ingresen en un centro, por lo que se podrán reducir las órdenes de internamiento, según explican desde la Conselleria de Justicia. Esto supondría un pequeño alivio a la falta de plazas que sufren los dos centros de menores alicantinos, saturados (aunque no masificados, según explican desde la Fiscalía de Menores alicantina). La falta de plazas -160 en los dos centros de la provincia- está obligando a derivar a menores a los centros de Valencia y Castellón.