F. J. B. / S. E.
El proceso de descarga de graneles en el Puerto se detendrá automáticamente cuando la velocidad del viento supere los 8 metros por segundo -28 kilómetros por hora- en dirección a la ciudad, gracias a un mecanismo en cuya instalación se han invertido 20.000 euros. La pretensión es la de reducir las molestias que la actividad genera a los vecinos de los barrios de Babel y San Gabriel.
Para ello, la Autoridad Portuaria de Alicante ha instalado un sistema de alerta medioambiental por vientos para operativas con graneles, por el que unos testigos luminosos instalados en el muelle 17 se activarán automáticamente cuando detecten los citados niveles de viento, por lo que de inmediato se detendrá la operativa.
Fuentes de esta entidad portuaria explicaron que esta medida correctora, incluida en el Plan de Integración Urbana que desarrolla la Autoridad Portuaria, permite la detención de las operativas con graneles a cielo abierto cuando los vientos en dirección hacia la ciudad -cuyo rango oscile entre los 65º y los 180º- superen los 8 metros por segundo.
En el momento en el que se observen estos parámetros, se activarán seis balizas intermitentes de color rojo situadas en distintos puntos del muelle 17 y quedará prohibida la realización de operativas con graneles sólidos.
Además, cuando el viento supere los 6 metros por segundo en dirección a la ciudad se iluminarán tres testigos luminosos intermitentes de color naranja, que indican que se deben extremar las precauciones con el fin de evitar que la actividad provoque la suspensión de partículas en el aire.
La instalación del sistema de alerta ha supuesto una inversión cercana a los 20.000 euros. Esta medida correctora se suma a otras ya ejecutadas en los muelles para mejorar la calidad del aire, tales como las pantallas cortavientos, las barreras vegetales y la aplicación de otras medidas del Manual de Buenas Prácticas Ambientales.