Cesare Altavilla, socorrista de playas, ha logrado cumplir su sueño empresarial gracias al premio logrado en la anterior maratón por el empleo de la Universidad de Alicante, que le cedió un local en el vivero de San Vicente. Hace apenas diez días echó a andar el proyecto y, ayer, Cruz Indaco S. L. se estrenaba como clínica universitaria de nutrición en el escaparate del mercado de la XII maratón que organiza el Gipe.
"Somos una empresa sanitaria, pero con un código ético que aporta un valor añadido al meramente comercial", destaca su director técnico.
El stand, entre la treintena que acoge la feria universitaria, es uno de los más visitados porque, como gancho, ofrecen a los estudiantes medir su peso, tensión y altura para determinar su índice de masa corporal y asesorarles dietéticamente. A Vicente García, en segundo de Publicidad, le acaban de sugerir que haga deporte porque está al límite -¡gordo!, se burla su compañero entre risas-. Otras chicas se acercan para concretar una cita porque quieren seguir una dieta y los 18 euros de la consulta les parece económico. "Para reducir el gasto en Sanidad lo primero es prevenir, se evitan consecuencias. La gente no tiene culpa de lo mal que come, están en manos de la publicidad con criterios únicamente económicos, no de salud", abunda el recién estenado empresario.
El de Cesare es un ejemplo como el de Noelia Morán. Hace cuatro años rellenaba un curriculum en el stand de Caja Rural Central -como ayer hacía Irene Cañizares-, en busca de una oportunidad, "y ya llevo tres años trabajando en la red comercial, en captación de clientes y análisis de operaciones" en la entidad bancaria. Noelia cuenta que se empieza de cajera, pero que "te motivan y te dan una oportunidad". El director de recursos humanos, Montserrate Cabrera, lo corrobora y asegura que hasta el 80% de los que entran en prácticas logran un contrato -medio centenar de estudiantes cada año, aunque ha bajado algo por la crisis-: "Queremos universitarios porque nos va bien así", enfatiza.
Fele Gallard busca esa oportunidad, pero en el terreno de las Artes Gráficas. Ninguna de las empresas expositoras responde a sus expectativas aunque no descarta que puedan necesitar asesoramiento en marketing y se ofrece: "Por preguntar no se pierde nada y prefiero este contacto directo al anónimo de internet donde ya he mandado un montón de curriculos sin éxito", se lamenta.
De feria en feria
En PriceWaterhouseCoopers hay mucha cola. Regalan una bolsita verde que llama mucho la atención y también recogen curriculos. Antonio Bañón, de Villena, acaba de terminar Ingeniería de Electrónica y ha dejado sus datos. Mañana piensa hacer lo propio en una feria similar en Valencia, el caso es ofrecerse.
Vicente Brotons es licenciado en Ingeniería Civil por la Miguel Hernández de Elche, y en el paro. Se adelantó a hacer prácticas en el aeropuerto y, ahora que ha terminado la carrera, le pilla la crisis: "Las empresas funcionan gracias a técnicos como yo", se ofrece.