EFE
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El entonces secretario general del Partido Popular de la Comunitat Valenciana (PPCV) se enfrentaba el pasado 13 de octubre a un comité ejecutivo que se convocaba después de que varias voces desde la dirección nacional del partido exigieran su dimisión, tras hacerse públicas diversas conversaciones que evidenciaban su relación con cabecillas de la trama Gürtel.
Aquella reunión terminó con un cruce de comunicados entre la dirección regional y la nacional, en los que Madrid aseguraba que Francisco Camps les había confirmado la destitución de Costa como secretario general y como portavoz en Les Corts, mientras que desde Valencia se ratificaba el apoyo al número dos.
La confusión también se produjo en las declaraciones de los protagonistas, y así mientras Camps afirmaba que Costa había cedido sus funciones "durante el tiempo que la dirección nacional crea oportuno", éste aseguraba que había sido ratificado y pedía a la cúpula nacional "una manifestación clara sobre su honradez".
La divergencia se terminó al día siguiente cuando el presidente asumió las directrices de la dirección nacional y destituyó a Costa como secretario regional y como portavoz del grupo popular en Les Corts Valencianes.
Unos días después el Comité de Derechos y Garantías del PP suspendía cautelarmente de militancia a Ricardo Costa por su "actitud", después de haber dicho públicamente que se consideraba todavía secretario general de su partido en la Comunitat Valenciana.