F. J. BENITO
Compañías aéreas y trabajadores de El Altet comienzan a acostumbrarse a bregar diariamente con los efectos que produce en la terminal la ceniza expulsada por el volcán islandés de nombre impronunciable. El aeropuerto provincial esquiva el cierre, pero los problemas en el espacio aéreo y en el resto de aeródromos del país alteran el día a día. Ayer, las restricciones impuestas por el control aéreo de Barajas (reducción del 25% de las operaciones) obligó a cancelar 29 vuelos.
Los enlaces más afectados fueron los que conectaban Alicante con Madrid, Valladolid, Asturias, Sevilla (el aeropuerto estuvo cerrado hasta las 20 horas), Reino Unido y París. Durante buena parte de la jornada tampoco se pudo volar a Canarias, pero ayer El Altet no tenía ninguna conexión con las islas. Al margen de las cancelaciones, también se produjeron retrasos generalizados en casi todos los vuelos.
Con todo, el día no fue de colapso en El Altet donde había programados 234 vuelos. Hoy, la previsión meteorológica permite ser optimistas porque la nube de ceniza sigue en los 30.000 pies de altura. Aena recomienda que antes de viajar a El Altet se confirme el vuelo con las compañías o en los teléfonos de información del ente público (902 404 704 o 91-321-10-00). A última hora de la tarde comenzaron por primera vez desde la crisis las restricciones aéreas con Marruecos. El Altet tiene programados para hoy vuelos con Fez y Orán (Argelia).
Relajación británica
En cuanto a los vuelos con el Reino Unido (clave por su relación aérea con la Costa Blanca), las restricciones de seguridad impuestas en el espacio aéreo británico y de Irlanda, debido a la nube de ceniza, se relajaron a última hora de la tarde, según anunció la Autoridad de la Aviación Civil (CAA) británica.
Esta organización, que regula la seguridad aérea en Reino Unido, informó de la retirada del área de delimitación de 60 millas (unos 96,5 kilómetros) impuesta en el perímetro de la nube de ceniza del volcán.
Un portavoz de la CAA dijo que la decisión de suprimir la zona de seguridad se adoptó conjuntamente con la Autoridad de Aviación Irlandesa después de tres semanas de seguimiento de la evolución de la nube.
Tras los últimos análisis de la situación, esa fuente apuntó que "ahora hay una mayor cantidad de espacio aéreo que puede continuar abierto cuando se hallen cantidades muy pequeñas de ceniza volcánica en la atmósfera a niveles considerados aceptables". Según la misma fuente, "esto reducirá el impacto de la ceniza volcánica en los aeropuertos, y relajará algunas restricciones en las operaciones de los vuelos, permitiendo la reanudación de más servicios", añadió.
este portavoz.