VICTORIA BUENO
Los cómics aparecen casi desapercibidos en una esquina de la exposición, en el hall del Aulario 1 de la Universidad de Alicante, pero es el soporte en el que más sinceramente han volcado su día a día los alumnos de tres institutos de la ciudad: el Gran Vía, el Cavanilles y el 8 de Marzo.
Cursan primero y segundo de Secundaria y, a tenor de los temas elegidos, lo que más les marca son las broncas de los jefes de estudios por fumar en los lavabos, por "fugarse" de algunas clases, o por burlarse de otros compañeros. También se revelan reivindicativos por las penosas instalaciones en las que estudian, especialmente en el caso del IES Cavanilles, que todavía no ha sido objeto de la esperada reforma que marcaba la antigua Logse.
Javier, por ejemplo, cuenta con ironía, a través de personajes que representan a estudiantes de su centro, "cómo llegué a ser el más popular del insti". En su historieta narra el aislamiento de aquel que se muestra "distinto" porque no va a fiestas donde corre la droga o el alcohol, así como el erróneo afán por codearse con esos compañeros y hacerse "su amigo". Finaliza la aventura cuando le viene al pensamiento la preocupación en la que debe estar sumida su madre, y concluye con una moraleja: "Pesándolo bien, es mejor ser tú mismo".
Los cómics, junto a las maquetas y fotografías, integran la exposición "Espacios para educar" organizada por la Plafaforma de Iniciativas Ciudadanas en las IV Jornadas que viene celebrando con diversos debates y actividades.
La muestra, en la Universidad, invita a recorrer la historia y el significado de los tres institutos citados a través del trabajo realizado por los alumnos.
"Malditos escombros"
Irene muestra con otro cómic su indignación frente a los "malditos escombros" en que ve convertido su centro. Sueña que le vendría bien un arreglo, así que planea sacar dinero haciendo limonada para dárselo al director y que lo arregle "porque está que se cae". La moraleja con la que concluye su tebeo: "Apoyándonos y con un granito de arena de cada uno, se pueden hacer muchas cosas".
Lidia Rodríguez narra las consecuencias que conlleva pensar que fugarse es mejor que ir a clase, porque "te pilla la policía y te metes en un lío". Es similar a lo que cuenta otra compañera, el empeño de "algunos" por fumar en los aseos, porque acabas "en la jefatura de estudios": "Las normas están para cumplirlas. Son por civismo y respeto. ¿Fumar es bueno para nosotros?, tú mismo", concluye.
Las arquitecturas que albergan la realidad educativa de la ciudad se plasman asimismo en la exposición a partir de grandes maquetas de los institutos y fotografías con la historia de su construcción, actividades en las aulas, del barrio en el que se encuentran, la biografía de los arquitectos e, incluso, los distintos usos que se ha dado a las instalaciones educativas con el paso del tiempo.