EFE
informacion.es
Las autoridades policiales de España y Argelia estudian donde será sometido a juicio el argelino detenido hace unos días por, presuntamente, matar de un tiro a su ex mujer en un pub de Alicante.
La víctima, argelina de 25 años, recibió el impacto mortal en la madrugada del pasado día 11 cuando estaba en un céntrico pub en compañía de otro joven, de 22, que resultó grave, y desde un primer momento se sospechó del ex marido.
La subdelegada del Gobierno en Alicante, Encarna Llinares, ha explicado hoy que, una vez confirmado que el polizón arrestado en la ciudad de Ghazaouet tras llegar en el ferry de Almería es el ex marido, el Cuerpo Nacional de Policía está en contacto "permanente" con la policía del país magrebí para ver qué se hace.
Dado que España y Argelia no tienen acuerdo de extradición, se estudia si puede existir otro mecanismo para el traslado de este hombre o si, en cambio, será juzgado en el país donde ha sido capturado.
Sin embargo, fuentes judiciales han expresado su temor a que si finalmente es juzgado en Argelia, el procesado, que legalmente en su país aún no figuraba como divorciado, pueda beneficiarse una condena "más benigna" que en España.
La muerte de la argelina es el único caso de muerte por violencia machista en la provincia de Alicante en lo que se lleva de año, ha recordado Llinares tras participar en una concentración de cinco minutos de silencio por la muerte de la última muerta por este motivo, una mujer de Museros (Valencia).
La subdelegada ha informado de que en los primeros cuatro meses de 2010 se ha incrementado en la provincia el número de denuncias en un 10,37 por ciento, al pasar de 955 a 1.054.
Tras animar a las mujeres víctimas a poner la situación en manos de la policía, ha continuado que actualmente hay 2.845 mujeres en Alicante que se benefician de los sistemas de protección.
Según la denominada "valoración policial de riesgo", en la provincia hay actualmente dos mujeres con un riesgo extremo de ser agredidas, 33 con una probabilidad alta y 342 con media.
"Hay que animar a las mujeres a que denuncien porque, si no, no se puede poner en marcha ningún mecanismo de protección", ha insistido.