VERÓNICA ANTÓN
Ladridos, mordiscos, travesuras, y carreras son situaciones habituales para aquellos que cuentan con un perro en casa. En las ciudades la convivencia entre humanos y animales es importante para eludir problemas y así evitar que los dueños no puedan hacerse cargo de ellos. La Asociación Protectora de Animales en colaboración con la Concejalía de Servicios ha puesto en marcha un curso de educación canina gratuito que por primera vez en Alicante permite enseñar unas pautas que facilitarán el aprendizaje de los canes. "Es muy importante para la protección, la prevención de accidentes, y para que la integración permita el disfrute de las mascotas", apuntó Raúl Merida, Presidente de la Protectora. La primera sesión tuvo lugar el pasado domingo 28 de marzo y resultó todo un éxito con cerca de 95 participantes, y otros tantos a la espera de incorporarse en próximas sesiones. Las reuniones continuarán todos los domingos a partir del día 11 de abril en una zona habilitada en el PAU 5 de la Playa de San Juan. El recinto, especialmente vallado y con un suelo acondicionado, fue solicitado por la Protectora para que en la ciudad hubiera un lugar al aire libre donde los animales pudieran pasear y correr a sus anchas.
El "sheriff" de los perros
Para el adiestramiento los perros fueron divididos en tres grupos , cachorros, jóvenes y adultos, y atendidos por tres educadores que impartieron bases para la obediencia y normas de comportamiento. Leo Parra es "Sheriff dog", que con más de 14 años de experiencia se ocupó de los más complicados, los perros adultos que ya tienen aprendido un comportamiento erróneo. El principal problema es que "la gente tiene perro pero no le dedica tiempo suficiente" asegura Parra. Según el educador, el perro quiere aprender desde que nace, porque así tiene más posibilidades de sobrevivir y nosotros le enviamos mensajes erróneos. "Adiestrar un perro no es enseñarle que se siente y se tumbe, eso se hace en minutos, -explica el Sheriff- lo importante es aprender a comunicarse con él, y eso lleva mucho tiempo. Las técnicas provienen de la psicología de la conducta, porque lo más importante es el condicionamiento, es decir que el perro asocie una recompensa o estímulo positivo con un comportamiento determinado. "Es nuestra responsabilidad como dueños que ese comportamiento sea bueno y respetuoso con otros animales y personas" apunta, por eso, dice Leo que no hay que dar opciones al animal, "hay que convertirse en el líder de nuestra manada".