MANUEL DOPAZO
Las farolas que se han instalado en el nuevo parque que el Ayuntamiento construye en la ladera del Benacantil recayente a Jaime II deberán ser sustituidas porque son contaminantes e ilegales al incumplir el Reglamento de eficiencia energética. Aguas de Alicante, que financia el proyecto, explica que el proyecto se redactó hace dos años, antes de la nueva normativa y que se ha demorado tanto por el retraso en la autorización de la Conselleria de Cultura.
El nuevo parque ocupa los terrenos en los que se preveía construir el abortado Palacio de Congresos, en una zona de la ladera del benacantil recayente a la avenida de Jaime II o prolongación de Alfonso el Sabio. Los trabajos de construcción se encuentran actualmente en plena fase pero gran parte de las farolas ya están instaladas. En total, según se indica en el proyecto, el parque y sus accesos, desde la misma avenida de Jaime II, cuenta con un total de 222 puntos de luz. Los ya instalados, que son numerosos, responden a un modelo muy utilizado años atrás, consistente en un globo de cristal transparente en su totalidad, como se puede apreciar en las imágenes adjuntas. Este tipo de lámpara está prohibida por su alto grado contaminante, ya que proyecta la luz en todas direcciones. Esta circunstancia, además, se agrava si se tiene en cuenta que se instala en un parque ubicado en una zona como es la ladera del benacantil, ya que dificulta la visión de la fortaleza del castillo de Santa Bárbara desde su cercanía.
Este tipo de farolas está vetado desde la entrada en vigor del Reglamento de eficiencia energética, de ámbito nacional, y aprobado por Real Decreto del 14 de noviembre de 2008.
Ante la extrañeza de su instalación, este periódico se puso en contacto con Aguas de Alicante, la mercantil que financia las obras y que cederá el parque al Ayuntamiento una vez estén concluidas. La empresa mixta municipal, tras efectuar las correspondientes averiguaciones, reconoció la improcedencia de instalar estas luminarias, pero señaló al respecto que el error cometido se debe a que el proyecto para construir este parque se redactó hace dos años, antes de la entrada en vigor del nuevo Reglamento sobre alumbrado, procediendo a la adquisición de las mismas antes de que fueran prohibidas. Semanas atrás, cuando finalmente comenzaron las obras para habilitar como parque este tramo de ladera del Benacantil, fuentes de la mercantil indicaron que nadie advirtió esta anomalía, por lo que se procedió a su instalación. Aguas Municipalizadas añade al respecto que los dos años de retraso en el inicio de la sobras se han debido a la prolongada espera que ha sido necesaria para que la Conselleria de Cultura autorizara esta actuación en la ladera del monte emblemático de la ciudad, cuya protección está rigurosamente recogida en el Plan de protección aprobado por el Ayuntamiento.
Aguas de Alicante, no obstante, recalcó que la rectificación se va a llevar a cabo cuanto antes y que las farolas instaladas serán sustituidas en su totalidad por otras homologadas por el citado Reglamento. También añade que el parque se someterá a una revisión final que habría detectado la irregularidad de las lámparas instaladas.