ANA A. FERNÁNDEZ
La concatedral de San Nicolás, el Big Ben de Londres o el Empire State Building de Nueva York compartieron ayer una misma causa, apagar sus luces durante una hora -de 20.30 a 21.30 de la noche- y dar así un respiro a la Tierra. "La Hora del Planeta", iniciativa ecológica promovida por el Foro Mundial para la Naturaleza (WWF Adena), logró ayer que las fachadas de los ayuntamientos de Alicante, Elche, Orihuela y Novelda, junto a otros consistorios de la provincia quedaran a oscuras por un motivo solidario. Sesenta minutos de un apagón simbólico que se llevó a cabo en 125 países -un 35% más que en 2009, según datos de WWF Adena- y que dio comienzo en las remotas islas Chatham, en el Pacífico neozelandés.
Se trata según el coordinador de Campaña de la organización en España, Miguel Murcia, de "una llamada de atención sobre el cambio climático" ya que su principal causa reside en "el abuso de energía al aumentar el CO2". No obstante, Murcia admite que sería necesario un cambio de costumbres que redujera el gasto de electricidad de forma progresiva: "Tendriá que ser más progresivo, durante más tiempo y más participativo". Por ello, recuerda que se puede reducir este gasto "sin perder calidad de vida", simplemente "apagando luces innecesarias, las de "stand by" -de los aparatos eléctricos- o cambiando el tipo de bombillas".
La delegación de WWF Adena en la ciudad de Alicante organizó un acto en la plaza del Ayuntamiento para conmemorar este momento. Una docena de voluntarios de la organización se concentró frente al consistorio alicantino y encendió un enorme 60 con velas. El castillo de Santa Bárbara sólo dejó encendidas las luces de su carretera de acceso. Este apagón hizo resaltar aún más la colorida fachada del Casino.
En Elche, además de su consistorio, los puentes de la ciudad y el Palacio de Altamira también quedaron sin luz esos 60 minutos. Iniciativa que secundaron en San Vicente del Raspeig, Mutxamel, Alcoy o Xixona, así como otras localidades de La Marina.
La anterior campaña de "La Hora del Planeta", que surgió en Australia en 2007, consiguió que mil millones de personas usaran las velas y en España se ahorró hasta un 3% de energía.